Tehuacán. Señalado de cometer ataques al pudor en contra de unas 15 alumnas de tercer grado de la escuela primaria Benito Juárez, de la colonia Granjas de Oriente, fue detenido el profesor Rafael Martínez López, de 38 años, vecino de la Unidad Habitacional 15 de Mayo; los padres de familia fueron quienes lo retuvieron para luego entregarlo a la Policía Municipal.
Desde hace algunas semanas los padres de las niñas que cursan el tercer grado de primaria, turno vespertino, en la escuela Benito Juárez, fueron informados por sus propias hijas de que el profesor del grupo, Rafael Martínez, llegaba alcoholizado a dar clases y tocaba de forma abusiva a las menores.
Por ello, varios padres y madres de las pequeñas comenzaron a hacer presencia en la escuela, y la tarde del miércoles, al concluir las clases, una de las niñas salió llorando del salón y explicó a su mamá que el maestro la tocó en zonas íntimas, lo que provocó la ira de los tutores presentes, quienes de inmediato exigieron una audiencia con el director, Leonardo Espinosa Arreola, quien decidió que la reunión se realizaría al día siguiente.
El grupo de padres inconformes no quiso esperar más tiempo y pidió el apoyo de la Policía Municipal, cuyos elementos llegaron cuando ya el profesor estaba retenido por los tutores, que accedieron a entregarlo a la autoridad y luego se trasladaron al Ministerio Público (MP), donde se inició la denuncia por ataques al pudor.
Trascendió que algunos compañeros del profesor trataron de convencer a los padres de las niñas afectadas para que desistieran de la denuncia bajo el argumento de que el maestro es un enfermo alcohólico y necesita tratamiento para rehabilitarse.
Hubo un momento en que los padres amenazaron con linchar al docente, pero los ánimos se calmaron para llevar el asunto ante las autoridades ministeriales donde pidieron que se aplique todo el peso de la ley, ya que se trata de un sujeto que podría abusar sexualmente de sus alumnas.
Los padres señalaron que si es necesario presentaran a sus niñas ante el agente del MP para que confirmen las acusaciones, quien en todo momento negó los hechos.
Rafael Martínez insistió en que es inocente del delito por el cual se le señaló; reconoció que antes de ingresar al salón de clases se tomó una cerveza y añadió que está a un año de conseguir su jubilación por lo cual reiteró que no es tan torpe como para perder los beneficios que puede conseguir con su retiro.