Por primera vez en 10 años, el ajuste que realizará el gobierno federal en la entrega de participaciones federales será negativo para los estados, por lo que Puebla tendrá que devolver 150.7 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), monto que se suma a los recortes que ha sufrido en sus ingresos federales desde enero pasado.
Lo anterior se desprende del informe que el titular de la Secretaría de Finanzas y Administración (SFA), Gerardo Pérez Salazar, entregó al Congreso local el martes pasado para evaluar el impacto de la crisis financiera en la situación económica de la entidad.
De enero a mayo, Puebla dejó de percibir mil 396 millones de pesos por concepto de participaciones como consecuencia del descenso en la recaudación de ingresos petroleros y no petroleros, lo cual representa un recorte de 21.6 por ciento en los ingresos federales que recibe por ese concepto.
En el informe, Pérez Salazar detalla que este mes el gobierno federal liquidará a las entidades el primer ajuste cuatrimestral del año, el cual por primera vez desde la administración del ex presidente Ernesto Zedillo será negativo a los estados debido a que la recaudación federal es inferior a la que se estimó a finales de 2008.
La cobranza del gobierno federal será menor en 2.8 por ciento a la utilizada para pagar las liquidaciones provisionales de las entidades al final de cada cuatrimestre, por lo que los estados tendrán que hacer devoluciones a la SHCP pese a que desde enero pasado el gobierno federal ha recortado sus participaciones.
Según el informe de la SFA, en enero el gobierno estatal esperaba la llegada de mil 118 millones de pesos por ese concepto, pero sólo recibió mil 51 millones de pesos, lo que representa un recorte de 67.7 millones de pesos.
Los meses posteriores el panorama empeoró, pues en febrero la caída representó la pérdida de 595 millones de pesos, en marzo de 134 millones de pesos, en abril de 242 millones de pesos y en mayo de 357 millones de pesos.
Para garantizar la viabilidad económica del estado la Secretaría de Finanzas y Administración aplicó un programa de emergencia ante el escenario adverso antes descrito, el cual contempló medidas de austeridad, racionalidad y disciplina presupuestal.