Hace 26 años, la retórica oficial de nuestro país cambió el paradigma con que manejaba toda la política mediatizadora, al dejar de lado el concepto revolución: que si le debíamos tanto a la revolución, que si era la primera revolución social del siglo XX, que si la revolución se había bajado del caballo, que si se había llegado a la etapa constructiva de la revolución, que tanto sirvió al discurso oficial y a sus beneficiarios. Como dice Carlos Fuentes: antes y después de la revolución, aparecen los mismos apellidos, únicamente cambian los sectores de importancia: de explotadores terratenientes, pasan a ser banqueros e industriales.
Para el sexenio de Miguel de la Madrid, se inició la manipulación de otro tipo de lenguaje donde el centro lo ocupaba el concepto de democracia: que la modernización de nuestro país sería plena si profundizábamos...
(+)