Una nueva técnica quirúrgica para curar hernias discales y cervicales se aplica en Puebla. Se trata de un procedimiento que a través de radiaciones electromagnéticas disminuye el tamaño del disco intervertebral y que además no requiere de hospitalización, es rápida, tarda menos de 20 minutos y su costo es cuatro veces inferior a las tradicionales cirugías de columna que se utilizan para aliviar dichos problemas, informó Francisco Salazar Bautista, especialista en traumatología y ortopedia.
De acuerdo con el médico, en Puebla tres de cada 10 personas padecen alguna alteración en la columna lumbar; de éstas, un 60 por ciento tiene hernias discales que se producen como resultado de accidentes vehiculares, práctica de deportes de alto impacto, procesos degenerativos o por levantar objetos pesados.
En entrevista con La Jornada de Oriente, Salazar Bautista explicó que durante años se ha dado una gran promoción a las operaciones quirúrgicas para aliviar las hernias de disco. Sin embargo, dijo, no todos los pacientes que se someten a una cirugía presentan mejorías; son costosas –un procedimiento así vale 200 mil pesos en promedio–, y el tiempo que tarda la recuperación asciende los dos meses.
La nucleoplastía es una nueva técnica clínica que se utiliza en el tratamiento de las hernias discales y cervicales, que se forman cuando un disco vertebral modifica su estructura y su parte interna puede formar una protuberancia o romperse.
El nuevo método clínico está indicado para las hernias que no se han roto y se mantienen dentro del anillo fibroso del disco, precisó el ortopedista.
Francisco Salazar explicó que la nucleoplastía consiste en el uso de radiofrecuencia que genera calor durante ocho a 10 segundos a través de eléctrodos que se introducen en la columna mediante una aguja milimétrica hasta el punto donde se localiza el disco vertebral. El calor eléctrico provoca que el volumen del disco intervertebral disminuya.
A diferencia de la cirugía de columna, la nucleoplastía no deja cicatriz; es un procedimiento rápido, tarda menos de 20 minutos; es de tipo ambulatorio, es decir, no requiere de hospitalización y el paciente puede incorporarse a sus actividades normales al día siguiente de la operación y durante un mes debe de evitar cargar objetos pesados, hacer ejercicio y agacharse.
Su costo oscila en 50 mil pesos. En el estado lo realizan médicos de nosocomios privados como el Hospital Betania, Ángeles y Beneficiencia Española. En el sector público, lo aplica el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Lesiones de columna
Francisco Salazar informó que después de la gripa, las lesiones de columna son la segunda causa de ausentismo laboral, debido a que los tratamientos para curarlos son tardados.
Las hernias de disco se originan por movimientos bruscos, ejercicios físicos sin cuidado de la zona lumbar o cervical, o bien accidentes de tránsito donde la causa más común de la lesión es el llamado “latigazo” que perjudica la zona del cuello o daña la parte inferior de la espalda.
Salazar Bautista, quien labora en el Hospital Betania, indicó que en el sector privado la cirugía de columna es la más común. Indicó que mensualmente atiende entre siete y 10 pacientes con problemas de columna.
En el sector público, los problemas de columna lumbar y cervical también se encuentran entre las 10 causas más comunes de consulta de especialidad.
Francisco José Sánchez López, especialista en traumatología y ortopedia de la Unidad de Medicina Ambulatoria (UMA) del IMSS, informó que por turno se atienden hasta 20 pacientes por problemas de columna y que al día se realizan unas ocho intervenciones quirúrgicas por hernias de disco.
Detalló que los problemas de columna lumbar son más frecuentes en hombres que en mujeres en edad reproductiva.
Informó que en el IMSS, la nucleoplastía no es un tratamiento universal, pues sólo se aplica a personas que no tienen hernias obstruidas. Señaló que a la semana, unas dos o tres personas son intervenidas a través de esta nueva técnica.
Para disminuir la incidencia de lesiones en la columna, Sánchez López recomendó utilizar cinturón de seguridad y colocar el asiento a la altura donde tope la cabeza del conductor. En el caso de las personas que laboran en áreas donde se deben realizar esfuerzos físicos, sugirió utilizar equipo de protección como botas de casquillo o faja lumbar para evitar problemas lumbares o cervicales.