Un centenar de padres de familia del Colegio Humboldt de Puebla se manifestó frente a esa institución para exigir la solución de una serie de demandas que perjudican la educación de sus hijos, pero la dirección de la escuela decidió cerrarles la puerta y dejarlos sin una respuesta.
La inusual protesta se efectuó ayer por la mañana en las instalaciones ubicadas en la junta auxiliar de Momoxpan, municipio de San Pedro Cholula, donde a bordo de sus camionetas de lujo –algunas con chofer particular– y ataviados con ropas de marca, los padres, en su mayoría mujeres, solicitaron conocer a fondo bajo qué criterios se aplicó la política de aumentos de colegiaturas para el próximo ciclo escolar, las cuales se dispararon hasta el 12 por ciento con respecto al año anterior.
Aunque algunos consideraron que tienen los recursos suficientes para solventar los incrementos, también sostuvieron que la inversión educativa no se ve reflejada en los servicios que ofrece el Colegio Humboltd y, por las cantidades que erogan, están en su derecho a saber.
Para Augusto Galván, uno de los padres perjudicados y quien ha señalado las deficiencias, afirmó que el Humboldt está pasando por una serie de “carencias educativas” pues los padres simplemente no saben cuál es el servicio que reciben sus hijos y por el cual están pagando elevadas cuotas mensuales.
Tan sólo para ciclo escolar 2009–2010, en el nivel de jardín de niños el pago por inscripción es de 15 mil 475 pesos, y las mensualidades de 3 mil 730 pesos; para primaria, de 16 mil 165 pesos de primero a tercer grado, y de 16 mil 960 de cuarto a sexto grado, con mensualidades de 4 mil 490 y 4 mil 890 pesos, respectivamente.
En el nivel secundaria, la inscripción tiene un costo de 18 mil 675 pesos y mensualidades de 5 mil 590 pesos, y en preparatoria la inscripción es de 24 mil 755 pesos con mensualidades de 5 mil 820 pesos. Los alumnos de nuevo ingreso tienen que hacer, en todos los casos una aportación única de 12 mil pesos para el primer hijo inscrito dentro del plantel y de 9 mil 500 pesos a partir del segundo vástago.
“Cuando hablamos de carencias nos referimos a que no sabemos cómo se está midiendo la calidad educativa, así como la fórmula en que esta es aprobada. Hace cinco años nos prometieron que habría una alberca y otras instalaciones pero estas obras no han sido terminadas. La escuela justifica sus incrementos diciéndonos que el servicio lo vale, pero pensamos que no es así”, aseguró Galván.
Fue a partir de una solicitud de información de estos temas que hicieron las familias Galván Sánchez y Priante Veslasco al presidente del Colegio Humboldt, Norbert Weiss, que derivó en una ríspida respuesta por parte del directivo y hasta entonces los padres se enteraron que tienen una asociación que los representa, pero que nunca eligieron; a la postre, la negativa de información derivó en la manifestación de ayer.
El presidente de los padres de familia es un hombre llamado Luis Alberto Aparicio de la Luz, del que sólo saben que es cónyuge de Sara Luz Sosa Hernández, quien a su vez es la encargada de las inscripciones en el Humboldt. Como secretario de la asociación está Felix Tanús Duhart, quien es dueño del negocio llamado Bistro y que funciona como cafetería dentro de la escuela.
Los padres de familia reunidos ayer sostuvieron que no tienen fundamentos para señalar un posible manejo irregular de los fondos que se reciben por cuotas e inscripciones, pero si exigieron cuentas claras a la dirección. “Por lo que pagamos tenemos derecho a saber en qué se gasta nuestro dinero”, afirmó una madre.