Entre polvo, escombro y vidrios rotos, los secretarios generales de las secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Eric Lara Martínez y Cirilo Salas Hernández, respectivamente, volvieron a hacer uso de las instalaciones oficiales del gremio, las cuales fueron recuperadas el pasado miércoles por elementos de la Policía Metropolitana y Estatal después de que la disidencia magisterial las resguardó desde hace más de ocho meses para exigir la suspensión en la entidad de la Alianza por la Calidad en la Educación (ACE).
Ayer al mediodía ambos líderes del magisterio ingresaron, junto con agentes del Ministerio Público, a las sedes oficiales –ubicadas en las colonias González Ortega y tres Cerritos, al norte y sur de la capital, respectivamente– a fin de levantar una constancia de hechos ante la Procuraduría General de Justicia sobre los daños, desperfectos y la desaparición de material dentro del sindicato.
Durante el reconocimiento de los dos inmuebles se constató la falta de mantenimiento, acumulación de tierra y polvo en escaleras, vidrios rotos, puertas y ventanas descompuestas, y el deterioro en los baños y cocinas de las oficinas.
Al respecto, Cirilo Salas Hernández, de la sección 51, quien realizó la inspección junto al notario público Raúl Pacheco Pulido, denunció la desaparición de tres vehículos oficiales del SNTE, tres computadoras y documentos oficiales extraídos del área de Tesorería, Finanzas y Control de nóminas de los trabajadores de la sección.
Salas Hernández advirtió que en los próximos días presentará una denuncia penal por el delito de robo ante las instancias correspondientes en contra de los líderes democráticos del magisterio Juan Durán Martínez, Gilberto Maldonado Maldonado, Miguel Guerra Castillo y Mariano Rolón Castelán, a quienes calificó como “usurpadores”.
Asimismo, el secretario general del SNTE 51 apuntó que los trabajadores del gremio volverán a sus puestos de trabajo a partir de la próxima semana, pues durante los próximos días se realizará un conteo de los objetos extraviados, limpieza a profundidad y una decoración total de los dos inmuebles seccionales: la sede oficial y la Casa de la Mujer Educadora.
“Yo quiero que en esta misma semana podamos reincorporarnos a nuestras actividades, pero también quiero saber en qué condiciones quedaron los edificios. Hoy recibimos las llaves y el control y comienza la limpieza para regresar al trabajo”, acotó en entrevista.
En su turno, Eric Lara Martínez, de la sección 23, informó que durante la apertura del inmueble ubicado en las inmediaciones de la Central de Autobuses de Puebla (Capu) se detectó que los integrantes del Consejo Democrático Magisterial Poblano no brindaron el mantenimiento adecuado a las instalaciones, “por lo que ahora nosotros tendremos que invertir mucho dinero en revivir el funcionamiento de este centro”, acotó. En la revisión del edificio participó el notario público Horacio Hidalgo, junto con el abogado del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Florentino Téllez.
“Esperemos que Puebla no se convierta en otra Oaxaca, para nosotros lo mas importante en este momento es regresar a la unidad. Nosotros seguiremos con la vida orgánica del sindicato y aquellos que se han involucrado con la vida del sindicato”, concluyó Eric Lara Martínez.