Cuando la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC) nació en 1979, existía una necesidad de que las voces especializadas del campo incidieran en la creación de políticas mediáticas que hicieran frente a los emporios de la época. Hoy, a 30 años de distancia, los tiempos son otros, pero esa necesidad sigue vigente y quizá es más apremiante que antes, en opinión de Raúl Fuentes Navarro, profesor investigador del Instituto tecnológico y de estudios superiores de Occidente (ITESO) y de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
Encargado de ofrecer la conferencia inaugural del 21 Encuentro nacional de la AMIC, Fuentes habló asimismo de otras necesidades vigentes en la agenda de los investigadores de la comunicación. Por un lado, que estos se conviertan en agentes legítimos que promuevan las reflexiones pertinentes del país, no sólo del ámbito estrictamente comunicativo. Por otro, que México rompa con la dependencia mediática –y por ende cultural– que tiene con el extranjero.
Tras su intervención en el encuentro, el miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel tres, expuso a La Jornada de Oriente su opinión sobre los logros reales de la AMIC en pos de políticas mediáticas favorables a los ciudadanos.
“Ha habido algunos episodios muy importantes de incidencia y de avance. Por supuesto, no sólo de la AMIC sino de ésta sumada a otras fuerzas y agentes. Sin duda ha habido estos esfuerzos. No obstante, tener una postura influyente sobre la realidad de la comunicación en México, por supuesto que no. Ésa la tiene Televisa, no una organización académica incipiente. Es un asunto de capitales y no de saberes, desgraciadamente”.
El problema de la educación en México
El panorama que Fuentes Navarro planteaba sobre el campo de la comunicación era claro. Ante un creciente número en la matrícula de las facultades del área –que alcanza cerca de 75 mil individuos–, la cantidad de profesores es insuficiente. De igual forma, a pesar del gran número de instituciones que ofrecen la licenciatura, sólo seis concentran a la mayoría del estudiantado debido, en parte, a que poseen los mejores programas de posgrado: UNAM, UAM, ITESO, UdeG, ITESM –campus Monterrey– y UIA, Santa Fe.
Aunado a lo anterior, el docente expresaba su preocupación ante las condiciones que enfrenta la educación superior en México, donde los candidatos a doctorados de excelencia no saben leer.
“No es un problema de las facultades de Comunicación o de otras licenciaturas o posgrados sino que es un problema para ellas. El problema nace en las primarias; en el sistema educativo en su conjunto y no es de ahora sino de hace muchos años. Es impresionante la incapacidad del sistema educativo nacional para educar. Así de sencillo”.
El 21 Encuentro Nacional de la AMIC continuará hasta el jueves 18 de junio en el teatro del CCU y en la Facultad de Comunicación de la UAP.