Por falta de apoyos económicos por parte de las instituciones públicas y privadas, el Grupo de Apoyo a Mujeres con Problemas Oncológicos (Gamo) –que durante ocho años ha trabajado para que las mujeres que padecen cáncer en Puebla reciban atención y tratamiento médico, terapias psicológicas, así como cirugías oportunamente– podría desaparecer en los próximos meses, anunció Adriana Gariel Zapata, fundadora de dicha organización civil.
En entrevista con La Jornada de Oriente, la activista explicó que desde que Gamo se formó –2001– ella lo ha mantenido con sus propios recursos porque a pesar de que se han gestionado apoyos económicos con el gobierno estatal, municipal y con instituciones privadas hasta ahora no habido respuesta de ningún organismo.
Actualmente, la asociación civil en pro de las mujeres con cáncer tiene empadronadas a unas 100 enfermas, de las cuales más del 90 por ciento son de escasos recursos.
Gariel Zapata indicó que hace unos meses se entrevistó con la presidente municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, a quien le ayudó hacer el programa contra el cáncer de mama cuando fungió como diputada local, y que la funcionaria se negó apoyarla.
“Me dijo voy a poner a fulanito para que busque cómo sustentarle y después me salió con que los recursos ya estaban etiquetados... me dijo: disculpa, no hay como ayudarte”, señaló.
Denunció que los funcionarios usan la política de “desgaste” para que los activistas se desesperen y dejen de gestionar recursos.
“Si le pides algún político que te ayude usan la política de desgaste hasta que te lleve la jodida. Te hacen dar 80 vueltas y como no te solucionan nada te desesperas... como no tienes un montón de gente para presionar como lo hace Antorcha Campesina o el Consejo Taxista no te hacen caso. Una organización como la mía que empieza con un lapicito y una plumita, con ideas y buenas intenciones para apoyar a la gente, no es apoyada cuando mete proyectos”, aseveró.
Adriana Gariel aseguró que su organización a pesar de tener una infraestructura deficiente atiende a más personas y ayuda a más mujeres con cáncer que el Instituto Poblano de la Mujer o el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en el municipio.
“No tengo unas buenas oficinas para decir a ver muchachas investíguense esto, has este trabajo y sácalo, yo aquí hago lo mismo que el Instituto Poblano de la Mujer, tengo la misma atención por teléfono, tengo los mismos directorios, yo hago exactamente lo mismo, yo diseño los programas, hago lo mismo pero sin un pago”, sostuvo.
A las oficinas de la asociación civil, que se ubican en la calle 2 Oriente, en el centro de la ciudad, todos los días llegan personas de todo el estado a pedir orientación sobre los tumores malignos, apoyo psicológico, incluso, algunos familiares de los pacientes con cáncer, utilizan las instalaciones como albergue porque en el de hospitales como el de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social ya no hay capacidad.