Al menos cuatro personas muertas y tres heridas de gravedad dejó un asalto a mano armada que se registró la mañana de ayer en la autopista México–Puebla, cuando un autobús de pasajeros fue interceptado durante su trayecto al municipio de San Martín Texmelucan. En el acto delictivo presuntamente participó un agente de vialidad.
De acuerdo con información de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), el incidente sucedió alrededor de las 8 de la mañana, cuando cuatro sujetos, hasta el momento no identificados, abordaron un camión sin placas perteneciente a la línea Estrella de Oro, a la altura del puente de San Felipe Hueyotlipan.
Los hampones amagaron a los más de 50 pasajeros, que en su mayoría son de escasos recursos, y dispararon 15 tiros de pistola, pues los viajeros se negaron a participar en el atraco. El percance provocó la muerte de cuatro personas y dejó heridas a tres más.
Los informes de la PGJ destacan que los delincuentes se bajaron de la unidad del transporte público a la altura de la localidad de Xoxtla –cinco kilómetros antes de la caseta de San Martín Texmelucan–, donde se dieron a la fuga con rumbo desconocido.
Asimismo, las autoridades estatales identificaron a las víctimas, que llevaban por nombre Nicolás Contreras del Carmen, de 20 años; Armando Galicia Garzón, de 40 años; Pascuala Paredes Flores, de 43 años, y Blandina Herrera Baltazar, de 50 años, quien falleció minutos después de ser trasladada al Hospital General del Norte en la ciudad de Puebla.
Por su parte, los lesionados responden a los nombres de Antonio Jiménez Montes, de 29 años; Virginia Cordero Rodríguez y José Nicolás Contreras del Carmen, de 40 años cada uno. Los tres heridos de gravedad están internados en el Hospital General del Norte por haber recibido impactos de bala en diferentes partes de sus cuerpos. Después del percance, la PGJ ofreció ayuda psicológica y el pago de los gastos funerarios a los familiares de las víctimas.
En tanto, el conductor de la unidad, Abel Nopal Morales, admitió, durante su declaración ante el Ministerio Público de San Martín Texmelucan, que el camión viajaba con sobrecupo al contar con 72 personas a bordo al momento que los asaltantes subieron a la unidad, lo que dificultó la identificación de los hampones.
En su turno, la Secretaría de Seguridad Pública y la Policía Metropolitana realizaron durante todo el día un operativo en las inmediaciones de la autopista México–Puebla a fin de rastrear, con helicópteros y patrullas especializadas, a los cuatro asaltantes, lo que no tuvo éxito, pues por la noche se presentaron los retratos hablados de los delincuentes, a fin de solicitar la colaboración de la ciudadanía para denunciar su paradero.
Irregularidades y corrupción
De acuerdo con las primeras declaraciones ministeriales, el camión de la línea Estrella de Oro salió sin placas de la Central de Autobuses de Puebla alrededor de las 7:45 de la mañana con destino al municipio de San Martín Texmelucan.
En el trayecto, a la altura del puente de San Felipe Hueyotlipan, un agente de tránsito detuvo a la unidad del transporte público por no contar con las placas de circulación correspondientes; sin embargo, de acuerdo con lo que el conductor de la unidad declaró a TV Azteca Puebla, el uniformado acordó dejarlo libre y no detener el camión de pasajeros a cambio de una dádiva económica. En ese instante, los cuatro sujetos –que más adelante asaltarían el camión– solicitaron la parada al autobús y subieron al interior, junto a otros 72 pasajeros más.
Sin embargo, la PGJ informó por la noche que el agente vial sí detuvo al camión e infranccionó al chofer por el sobrecupo.
Asimismo, las primeras indagatorias de la PGJ resaltan la falta de vigilancia en las carreteras poblanas, pues después del atraco y huida de los hampones, el conductor del camión tuvo que dirigirse hasta la caseta de cobro de San Martín Texmelucan –a unos 20 minutos– a fin de solicitar auxilio de las autoridades.
Finalmente, el secretario de Gobernación, Mario Montero, aseguró que la autopista México–Puebla es segura, por lo que calificó al asalto como un hecho aislado.