El equipo del Puebla de la franja está destinado a seguir en el estatus de un equipo chico, con plantillas formadas al “cuarto para las doce”, con un presupuesto nulo y con contrataciones de emergencia en el draft del futbol mexicano.
Una vez más el escenario es el mismo de este equipo, que por irresponsabilidad de sus directivos, por su egoísmo y falta interés por el cuadro camotero, sigue perdiendo el tiempo en sus conflictos personales y, sobre todo, sin tener presupuesto para retener a sus jugadores y buscar refuerzos.
La realidad es que Puebla ya perdió a Daniel Osorno, y lo podrían seguir Alejandro Acosta, Duilio Davino y Ramón Núñez, para quienes no hay presupuesto para poder retenerlos en el club.
Por si fuera poco, uno de los refuerzos que el técnico ya tenía apalabrado también se ha escapado de las manos por esta situación entre los directivos poblanos. Que sólo han conseguido la contratación de Sergio “Cherokee” Pérez.
Para agregarle una cereza más al pastel, parte del cuerpo técnico también ha emigrado; Gustavo Leombruno, uno de los preparadores físicos de la franja, ya ha pactado con el Pachuca para ser parte del grupo de trabajo del nuevo técnico Tuzo, Rivarola. Lo podría seguir óscar Quiroga como auxiliar del estratega del subcampeón del futbol mexicano.
El desorden es tal en el equipo poblano que la posibilidad de la salida de José Luis Sánchez Solá del cuadro es una realidad palpable. El estratega ha declarado que si no se puede retener a los jugadores se hará a un lado y dejará al cuadro de Puebla para el siguiente torneo.