Con la alegría de un niño de 13 años de edad, Antonio Tlatelpa se levanta como una nueva esperanza de triunfos para Puebla, después de conseguir la medalla de oro para la entidad en el Olimpiada Nacional.
El juvenil boxeador poblano es originario de Amozoc, Puebla, ahí entrena bajo las órdenes de su padre, Enedino Tlatelpa, quien también incursionó en el boxeo e inspiró a su hijo a la práctica de este deporte.
Antonio estudia en la secundaria de Amozoc, Manuel Bernal, además de sus estudios es un muchacho disciplinado en el trabajo, según lo describe el entrenador de la selección poblana, Antonio Rico.
“Es un muchacho disciplinado, con el que se trabajó fuerte para encontrar la distancia, fue la clave para sus triunfos, donde su golpe recto y el gran trabajo de pies que tiene fueron importantes para conseguir la medalla de oro. Pelear al contragolpe y su defensa le dieron victorias contundentes”.
El camino rumbo a esta presea fue brillante, de 8–0 sobre Morelos, 5–0 sobre Aguascalientes, 8–1 sobre el estado sede Baja California Norte y en la final 2–2 ante Durango y consiguió por decisión el título. El peleador describe su sensación al momento de la pelea final.
“Estaba abajo en la pelea, perdí el primer round por 1–0, en el segundo iba 2–0 abajo, pero en el tercero me metí más cerca y conseguí el empate. Era un peleador más alto y pensé que perdía, pero decidieron a mi favor, nunca pensé en ganar esta medalla”.