Los rectores de las universidades públicas del país se reunieron este fin de semana en Puebla y le advirtieron al gobierno federal que si se aplica un nuevo recorte presupuestal a las instituciones de educación superior, éstas no podrán mantener la calidad de la enseñanza y de la investigación científica, además de que no se cumplirán compromisos laborales ni se atenderá toda la demanda de alumnos de nuevo ingreso.
El llamado que los rectores realizaron en el marco de la 18 asamblea extraordinaria de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior no debe verse como algo menor, sino que es una exigencia fundamental para evitar que la educación superior colapse, lo cual tendría graves consecuencias para el desarrollo del país.
La reciente epidemia de influenza humana que afectó al país puso de manifiesto cómo el país no puede enfrentar una crisis epidemiológica por la falta de apoyo que ha habido a la investigación científica. Prácticamente se tuvo que recurrir a instituciones públicas y privadas del extranjero para tener pruebas y diagnósticos de la evolución del virus AH1N1.
Lo anterior es apenas uno de tantos ejemplos de las consecuencias que enfrenta México por la falta de interés del gobierno federal de fortalecer la actividad científica y la docencia. El problema de fondo es que las últimas administraciones federales no solamente no entienden dicha situación, sino que tienen la intención de gradualmente ir desarticulando a la educación superior por considerar a las universidades públicas como enemigos ideológicos.