“El Estado mexicano debe desempeñar un papel activo en la lucha contra la discriminación, comenzando con la capacitación de sus propios funcionarios y llegando hasta la realización y difusión de campañas públicas que contribuyan a la adopción, por parte de la sociedad, de una cultura política basada en el respeto a la diferencia. No se puede entender a México como una nación democrática si continua excluyendo del desarrollo y de la toma de decisiones a la diversidad sexual”, consideró Onán Vázquez, presidente del Comité Orgullo Puebla, tras la realización de la VIII Marcha del Orgullo, la Dignidad y la Diversidad Sexual, en Puebla.
Ahí, entre la multitud que abarrotó el zócalo, el sábado, aclaró que la marcha ni el organismo promueven ni apoyan a ningún partido político, ni a ningún candidato. “Nos deslindamos de la posible presencia, propaganda y mensajes de los partidos, somos apartidista y rechazamos el oportunismo electorero”. Sin embargo, exhortó a los partidos y a los aspirantes a diputados, a organizar un foro–debate para escuchar sus propuestas dirigidas específicamente a las poblaciones LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Travesti, Transgénero y Transexual e Intersexual).
Una 2 mil personas desfilaron desde el Parque Juárez hasta el zócalo. Personas mayores de edad y padres orgullosos de gays encabezaron el desfile que empezó una hora después de lo programado.
Entre plumas, banderas del arcoiris, carros alegóricos y consignas en contra de la homofobia y la discriminación, llegaron a la plaza central de esta ciudad para la realización de un acto político y de algunos espectáculos.
“Esos mirones también son maricones, esos bigotones también son maricones”, “seguro social, derechos por igual. Pan no, tortilla sí, pucha, pucha, lesbianas en la lucha”, “lucha con lucha, lesbianas en la lucha”, “el buga consciente se une al contingente”, “se ve, se siente, son jotos los de enfrente” y “derechos iguales a lesbianas y homosexuales”, fueron algunas de las consignas que más corearon durante la romería, mientras varios activistas repartían volantes en contra de la discriminación.
Algunos comerciantes de Los Sapos no pudieron evitar el azoro, unos pocos escupieron su repudio, producto de la moches; lo contrario pasó antes de llegar al zócalo, inesperadamente la marcha fue recibida con aplausos, risas y gritos por un importante número de jóvenes que demostraron su simpatía y apoyo.
Tras el mitín que se organiza como ya es costumbre, al término de la marcha, algunos miembros de la comunidad presentaron actividades artísticas y culturales.