El Partido Acción Nacional (PAN), a través de sus líderes estatal y municipal, y de su representación en el cabildo, se manifestaron a las afueras del ayuntamiento de Puebla para denunciar el apoyo que dio el gobierno de la ciudad al líder del sindicato, Israel Pacheco Velásquez, quien obligó a sus agremiados a acudir a mítines de apoyo a favor de los candidatos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la capital.
Rafael Micalco Meléndez, Bernardo Arrubarena García y Pablo Montiel Solana, respectivamente, afirmaron que en esta ocasión la edil Blanca Alcalá no podrá pedir a la Contraloría del municipio que investigue el hecho, pues existen evidencias contundentes de que se permitió la salida de los agremiados en horario de trabajo “cuando la ciudad se está cayendo a pedazos”.
Asimismo, dijeron que presentarán una denuncia ante la Fiscalía Especial para Delitos Electorales (Fepade) a fin de que se investigue a tanto a Pacheco Velásquez, a Leobardo Soto –quien ayer fue agasajado por ese líder en un acto masivo realizado en las instalaciones del sindicato municipal–, y a los funcionarios de la Comuna que resulten involucrados.
“No es posible que en estos tiempos, líderes sindicales continúen aplicando prácticas corporativistas del voto que se emplearon el siglo pasado”, dijo Montiel Solona, quien secundo a Arrubarena García y Micalco Meléndez que previamente habían señalado la coacción del sufragio en contra de los empleados municipales.
En una rueda de prensa informal organizada por los políticos panistas, señalaron que el PRI está recurriendo a esas prácticas debido a que las encuestas más recientes ubican a los candidatos del tricolor por debajo de los abanderados de Acción Nacional. “Están desesperados”, señalaron.
Sin embargo, los panistas también exhibieron a su candidato por el Distrito XII, Eduardo Morales Garduño, a quien llevaron para que aprovechara la presencia de los medios de comunicación local; los reporteros se amontonaban para grabar las palabras de Micalco, Arrubarena y de Montiel pero cuando tocó el turno a Morales decidieron apagar sus equipos dejándolo solo.