Ahora que los dirigentes del PRI han anunciado una cacería de “traidores” deberían voltear a ver lo que está pasando con el diputado priista José Lorenzo Rivera Sosa, quien lejos de contribuir a las campañas del tricolor parece haberse convertido en mecenas y operador del Partido Nueva Alianza (Panal).
Se dice que muchas de las acciones de Lorenzo Rivera Sosa están dirigidas a dañar la campaña de Juan Carlos Lastiri, el candidato del PRI por el distrito de Zacatlán y ex subsecretario de Desarrollo Social.
Para nadie es desconocido que Rivera Sosa mantiene un pleito casado con el alcalde de Chignahuapan, Luis Ángel Carrasco Gasca, como resultado de que el primero de ellos ayudó al segundo a ganar las pasadas elecciones locales, y cuando el actual edil llegó al cargo no le pagó los favores ofrecidos por el ahora legislador.
Al parecer Rivera Sosa aportó dinero a la campaña de Carrasco Gasca a cambio de que si ganaba los comicios el nuevo edil le daría posiciones en el ayuntamiento y contratos de obra pública, lo cual no se concretó.
Eso lastimó el orgullo de Lorenzo Rivera, cuya familia tiene un fuerte arraigo político en ese municipio, luego de que su hermano Saúl ya fue presidente municipal.
Como nadie le hacía caso en sus quejas contra Luis Ángel Carrasco Gasca, al parecer el diputado local de Chignahuapan decidido cobrarse el agravio contra el partido que lo postuló.
Resulta que Rivera Sosa ha colocado a dos personas cercanas a él como operadores electorales en dos equipos políticos diferentes.
Por un lado presionó al ex edil de Zacatlán y actual candidato Juan Carlos Lastiri para que aceptara a uno de sus hijos y se dedicara a coordinar a las brigadas de jóvenes priistas en el distrito de Zacatlán.
Por otro lado, consiguió que Lydia Hernández, una profesora que siempre ha sido de su equipo político, fuera incluida en la fórmula del Partido Nueva Alianza en Chignahuapan.
Al correr las semanas se ha percibido que el hijo de Lorenzo Rivera ocupó el cargo de los jóvenes priistas para no hacer nada, para colaborar poco en la campaña de Juan Carlos Lastiri.
En cambio, la profesora Lydia Hernández ha colaborado muy bien en la campaña del Panal.
Se dice que ella gestionó que algunas brigadas desplegaran propaganda del Partido Nueva Alianza en los municipios de Zacatlán, Chignahuapan, Aquixtla y Tetela de Ocampo.
Y solamente un ingenuo no sabría que esa labor no fue obra y gracia exclusiva de Lydia Hernández, sino que atrás estuvo el apoyo de Saúl Rivera.
¿Si a eso –que hace Lorenzo Rivera– no se le llama traición, entonces qué es?
Aunque ayer el presidente estatal del PRI, Alejandro Armenta Mier, cuando hablaba de los “traidores” no se refería a los miembros de su partido que actúan como Lorenzo Rivera.
Parece que los ataques del líder del tricolor están dirigidos al secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano, y contra la edil de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz.
Como parte del afán de Armenta de ir allanando el camino para que el titular de la Secretaría de Desarrollo Social, Javier López Zavala, en dos o tres meses, luego de que pasen las votaciones federales, inicie abiertamente sus actividades proselitistas para ser el próximo candidato del PRI al gobierno del estado.
Urge curso de ortografía a la Delegación del Trabajo
Violeta Lagunes Viveros es una panista que únicamente se ha destacado por aquel patético episodio en que le sorrajó en la cabeza un bote de Coca–Cola a un diputado del PRD en el conflicto poselectoral de 2006.
Ahora, es delegada de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social sin tener la más mínima experiencia para hacerse cargo de esa labor.
Y como parte de su llegada a la delegación del Trabajo nombró a Alejandro Anotzin como jefe de prensa, pero resulta que la ortografía no es el fuerte de este “experto” en comunicación. Juzgue usted lector:
“Fermin Alejandro Garcia
Jefe de informacion
Jornada de Oriente”
“Recibe un saludo, soy Alejandro Anotzin Velazquez, hasta la semana pasada estaba en la Delegación de Profeco con el delegado Bernardo Hinojosa; desde hoy estare a cargo de Comunicación de la Delegacion de la Secretaria del Trabajo con Violeta Lagunes Viveros”.
“Me pongo a tus ordenes y te dejo mis datos”
El anterior texto fue la presentación que hizo con este tecleador este jefe de prensa de “burrolandia”, digo de la Secretaría del Trabajo.