Búsquedas en el diario

Proporcionado por
       
 
Miércoles, 20 de mayo de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla - Atlixco
 
 

Panistas difieren sobre los culpables de la derrota del 11 de noviembre a manos del PRI

 
MIGUEL ÁNGEL DOMÍNGUEZ RÍOS

Casi dos años después de la derrota del Partido Acción Nacional (PAN) en la elección del 11 de noviembre de 2007, la cual permitió regresar a los priistas a gobernar tras 12 años de Comunas azules, militantes del primer organismo político hablan sobre las causas y consecuencias de aquella victoria de Eleazar Pérez Sánchez, hoy edil del municipio.

 

Las víboras

Cuando Manuel Vargas Martínez, entonces edil de Atlixco, llegó al búnker de los panistas esa noche trágica del 11 de noviembre, ya traía sobre la espalda parte de la responsabilidad encajada días atrás por algunos de sus compañeros de partido. Tras instalarse en esa casa ubicada en el final de la avenida Independencia, confirmó el mensaje percibido minutos antes en los ojos de los frustrados albiazules. “¡No puedo creerlo!”, resolló el médico de profesión. Y entonces, aparentemente, todo cambió.

El sábado anterior, y 18 meses después, Vargas Martínez estaba sentado frente a ese mostrador gris de su negocio de pinturas. Miraba el televisor junto a uno de sus hijos: “Estoy muy tranquilo, y mejor aun, con la confianza de haber cumplido cabalmente con esa responsabilidad, por eso puedo caminar en las calles sin mayores problemas”, sostuvo a este reportero.  

–Luego de la difusión en una revista regional, del diagnóstico de la Auditoria Superior de la Federación sobre diversos problemas administrativos en el último año de tu trienio, algunos panistas locales soltaron una idea: esos resultados eran la muestra más clara del tipo de gobierno que dirigiste. ¿Qué opinas al respecto?

–Encontré a una gran cantidad de miembros activos del PAN, de los considerados de la “tropa”, quienes soltaron una serie de felicitaciones y ánimos por nuestro trabajo. Es más, hasta recomendaron no hacer caso a las víboras, y a toda esa serie de manifestaciones llenas de rencor, soberbia, envidia y coraje.

Estos “comentarios son con toda la intención de fregar, molestar y deteriorar nuestra imagen. De paso, dejan un sabor de dolor y enojo. En lugar de contar con un sentido de pertenencia o de que integras un grupo político, más bien decides dejarles sus intereses y sus caravanas. El mensaje es: Realicen cuanto quieran y puedan con el partido; deterioren sus ideales, entiérrenlo o estírenlo hasta hacerlo más grande o reventarlo”.

Todo esto comenzó a “generarse desde el mismo 11 de noviembre de 2007, fecha marcada por una serie de cambios drásticos para el partido. Voy a comentarte algo: días antes de las elecciones teníamos la certeza de otro resultado. La razón es muy sencilla: entregamos a quien fungía como el candidato (Jorge Gutiérrez Ramos) una serie de estudios y encuestas marcadas contundentemente a su favor. ¡Prácticamente era el nuevo presidente municipal! Pero faltó más trabajo de su parte, muchísimo más labor de campaña y, sobre todo, no debió sentirse el alcalde antes de tiempo”.

Nadie necesita “ser muy inteligente o suspicaz para darse cuenta de esto: cuando llegué a ese punto de reunión donde recaban los votos y es el conteo, logre distinguir las miradas poco discretas en contra mía, miradas de acusación por los acontecimientos. ¡Es increíble!, sobre todo porque horas antes pusiste en la mesa un análisis que describía una ventaja a nuestro favor de 11 puntos. Entonces fallan los cálculos y el condenado es Manuel Vargas Martínez”.

De igual manera estoy enterado de “muchos comentarios negativos surgidos en el seno del equipo de campaña del candidato. Casi todos querían crucificarme; sin embargo, existe un aspecto capaz de tranquilizarme: es la muy valiosa opinión de los ciudadanos, y la opinión de gente del PAN, que no es la de los llamados líderes”.

Por cierto, y en ese contexto, “un ingeniero quien ya fue regidor de obras públicas andaba vociferando a pecho abierto el rumor de que poseía un hotel de cinco estrellas en Cancún. ¡Imagínate cuánto puede costar eso! A todas luces son aspectos muy mal intencionados y de muy mala leche. Aprendí de esta experiencia, y el tiempo es el mejor aliado”.

–¿Abandonarte o echarte la culpa de la derrota del 11 de noviembre es una forma de justificar la falta de trabajo en la campaña?

–Mira, si hablamos claro, muchas personas y muchos sectores de Atlixco tienen una perspectiva distinta, y es la siguiente: el PAN debería agradecerme que el trienio 2005 a 2008 también quedara en manos de Acción Nacional; es decir, el cuarto gobierno de nuestro partido es un triunfo de Manuel Vargas porque estaba escrita la derrota a manos de Saldaña (Arnulfo) y del PRI. Quizá este éxito desató la envidia y soberbia de la cúpula azul en Atlixco.

 

Los vicios

El hoy aspirante a la diputación federal del Partido Acción Nacional (PAN) por este distrito XIII con sede en Atlixco, José Luis Galeazzi Berra, fue el segundo de una fila de cuatro alcaldes emanados de ese instituto político. Y durante una charla con este reportero, hace referencia a los comportamientos de los ediles.

“Deben ser alcaldes quienes realmente tengan la vocación de servir y de arreglar problemas a la gente. Conozco a muchos de ellos, y aquí hablo en general, no únicamente del Partido Revolucionario Institucional, también del PAN, quienes pierden el piso con poquito poder. Apenas toman posesión, echan las campanas al vuelo y logran meterse a los vicios de las mujeres y el dinero”.

Para evitar ese lamentable panorama es “importante poner en marcha castigos ejemplares, así entonces habrá soluciones y respuestas, y de paso terminaremos con la impunidad”. Planteó la necesidad de una nueva alternancia en el municipio: “Ya los ciudadanos probaron al PAN y hoy al PRI. Y eso refiere la posibilidad, de acuerdo con los resultados, de marcar diferencias entre una y otra opción”.

Las cuatro administraciones panistas “aterrizaron muchas obras en Atlixco. Esa es una realidad. La de Manuel Vargas Martínez, acusada de eso precisamente, cumplió de manera aceptable esa encomienda, incluso existen partes en donde hizo más trabajo que en la gestión a cargo nuestro”.

–Entonces, ¿cuál es la razón de la derrota del 11 de noviembre en Atlixco?

–La falta de acercamiento con la gente. La falta de coordinación, la falta de participación y la falta de involucramiento de los ciudadanos con sus realidades. En consecuencia, vislumbran a la máxima autoridad local como alguien muy lejano. Y esa es una ofensa para muchos; es decir, la ausencia de atención más el propio maltrato hacia los gobernados terminaron por juntarse para crear entre los habitantes un punto de vista: “este señor tiene mala imagen”.

–¿Y por eso los castigaron?

–Por eso nos castigaron. Por eso perdimos; sin embargo, “para el próximo año está la posibilidad de remediar muchos comportamientos y alcanzar nuevamente el ayuntamiento. Y no sólo eso, también siguen abierta la oportunidad de ganar el gobierno del estado. Aquí tenemos ya algo distinto, de parte del PRI y luego de 12 años del PAN, y pretendemos hacer entender a los habitantes las diferencias en la forma de ejercer los recursos”. 

 

La resaca

Cabe mencionar que después del 11 de noviembre de 2007 hubo un silencio de 48 horas del candidato perdedor Jorge Gutiérrez Ramos y del entonces edil Manuel Vargas Martínez. El primero en reaparecer fue el hoy subdelegado de la oficina en Puebla de la Secretaría de Desarrollo Social federal, quien apeló a cuatro circunstancias consideradas factores del resultado adverso: “Los medios de comunicación regionales, en especial la radio y la televisión; la mano de Mario Marín para comprar el voto con rotoplas y materiales de construcción; la campaña sucia de Eleazar Pérez Sánchez, el aspirante tricolor y, sobre todo, el alto abstencionismo”.

Agregó con tono de molestia, fastidio, tristeza y hasta de rencor: “Aunque nacimos en la democracia, y sabemos respetarla, los atliscenses (sic) que no salieron a votar el domingo cargarán con la responsabilidad del regreso del PRI a las oficinas del ayuntamiento. Y esto es un paso hacia atrás”.

Horas más tarde de ese 13 de noviembre de 2007, Vargas Martínez respondió una pregunta de este reportero: “Y en el PAN de Atlixco, ¿qué pasó?”.

–En Acción Nacional ocurrieron aspectos de discordancia de ideas y de grupos. Esa es la verdad. En los pasillos y en la campaña aparecieron muchos malestares. Otro aspecto por aprender dentro del seno del PAN es no golpear al presidente municipal en turno, sobre todo si es del mismo color. Aquí pasó como en el dicho: “Si escupes para el cielo te va a caer en la cara”. Esto, creo, pudo ser un factor importante para la derrota.

 

 
 
Copyright 1999-2009 Sierra Nevada Comunicaciones - All rights reserved
Bajo licencia de Demos Desarrollo de Medios SA de CV