Hay muchos compositores reclamando los derechos de autor de Viva la vida, la ganadora del Grammy como mejor canción del año. Los ingleses Coldplay tuvieron un gran éxito comercial con el sencillo que le dio el nombre a su álbum: Viva la vida or death and all his friends. En 2008 más de 6.8 millones de copias de este álbum se vendieron alrededor del mundo. El dramático y guitar hero Joe Satriani dijo que él sintió como si le hubieran clavado un cuchillo en el corazón la primera vez que escuchó Viva la vida de Coldplay; según él, reconoció inmediatamente que se trataba de una composición instrumental suya, grabada en 2004, y dedicada a su esposa. Cuando él la compuso le puso el título If I could fly. Cuando Viva la vida ganó el Grammy y Satriani dijo estar muy feliz por el simple hecho de que se premiaba una obra suya; comparó la situación, sin embargo, con el escandaloso premio que obtuvo el dúo Mini Vanilli. Mini Vanilli ganó el Grammy en 1990 como mejor novedad musical, aunque posteriormente se les retiró la presea cuando se supo que los miembros del grupo no cantaban en sus discos. Joe Satriani demandó a Coldplay por plagio, aunque la demanda aún no tiene resolución legal. Coldplay declaró ante una corte federal de los Estados Unidos que ellos no cometieron plagio y que la pieza de Satriani, además, carece de originalidad y por lo tanto ni amerita protección a sus derechos de autor. Lo mismo se podría alegar de la canción Viva la vida grabada por Coldplay. Recientemente Yusuf Islam –antes conocido como Cat Stevens– también reclamó la autoría y los derechos sobre esa canción. En una entrevista con Reuters, Yusuf Islam dijo que su hijo le hizo notar las similitudes entre el track de Coldplay y una composición suya de 1973, Foreigner suite. Islam ha decidido esperarse a la resolución de la demanda de Satriani antes de decidir si él también demanda a Coldplay. El baterista de Coldplay, Will Champion, salió a defender su autoría de la canción diciendo que “una octava sólo tiene ocho notas y las notas musicales no le pertenecen a nadie.” La similitud en progresión armónica y melodía entre estas canciones es muy similar; sin embargo, los estilos son muy distintos. La pieza de Yusuf Islam es una canción al estilo folk acústico, de un trovador hippie, con una duración de más de 18 minutos y la misma cualidad épica que la canción de Coldplay. If I couldl fly de Satriani es una rola de hard rock llena de virtuosismos con la intervención de la guitarra eléctrica, aunque con parecida alegría y entusiasmo a la interpretación de la agrupación inglesa. La versión de Coldplay tiene arreglos y orquestaciones muy elaboradas y muy típicas del pop sentimental. Pero probablemente la canción más parecida a Viva la vida es la composición The songs I didn’t write, de la banda indie de Brooklyn los Creaky Boards. En esa versión no sólo se parecen la melodía y la armonía, sino también los arreglos ( si bien son mucho más austeros). Las tres canciones que dicen ser plagiadas se parecen más a Viva la vida que entre ellas y muestran que la versión menos original es la de Coldplay.