El titular de la Secretaría de Salud local (Ssa), Antonio Marín, negó los siete nuevos casos de AH1N1 que reportó el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) sección 1, Reyes Hernández Rosas, en tres hospitales del régimen de Oportunidades del Instituto y en la clínica seis, de la ciudad de Puebla, así como las observaciones hechas por el edafólogo alemán Gerd Werner respecto a que Granjas Carroll contamina La Gloria con sustancias cancerígenas.
Marín afirmó que el Seguro Social no ha reportado ningún nuevo caso, y que los datos a conocer por el secretario general sólo se tratan de versiones “periodísticas”.
El jefe de prestaciones médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social, Miguel Cervantes Ocampo, respaldó la declaración del secretario de Salud y sostuvo que sólo tiene confirmados tres pacientes positivos al virus de influenza humana.
Dos, detalló, ya fueron dados de alta y una permanece en el área de terapia intensiva del Hospital Regional San Alejandro sin mejoría en su estado de salud.
Empero, Reyes Hernández Rosas avaló con documentación la veracidad de los casos que reportó a La Jornada de Oriente el domingo pasado y que fueron publicados este lunes.
Reiteró que a la Ssa le falta por informar siete casos de pacientes que se atendieron en el IMSS y que ya fueron confirmados como positivos al virus AH1N1 por el Instituto de Referencia Epidemiológica (Indre) entre el 28 y 6 de mayo: tres en el hospital de Oportunidades de El Seco, dos en Chiautla de Tapia, uno en Zacapoaxtla y otro en la clínica 6 del municipio de Puebla.
El secretario general del SNTSS afirmó que Marín López no habla con la verdad y que desconoce la realidad de Puebla.
En otro punto, Marín López rechazó las observaciones que hizo el edafólogo alemán Gerd Werner respecto a que el purín de los miles de cerdos que la empresa Granjas Carroll tiene en la región de La Gloria, en los límites de Puebla y Veracruz, está contaminando severamente el suelo y los mantos friáticos con sustancias cancerígenas.
Gerd Werner, quien es geólogo e investigador de la Universidad Justus Leibig, en Gissen, Alemania, envió un documento a esta casa editorial en el cual cuestiona las medidas de control sanitario y ecológico que autoridades federales y estatales están aplicando para garantizar que los desechos de Carroll no afecten la salud humana y el medio ambiente.
Asegura también que el purín de los cerdos está contaminando los mantos freáticos con nitrosaminas, sustancias que son altamente cancerígenas.
Agrega que la región donde se asentó la empresa Granjas Carroll no es apta para albergar este tipo de negocios porque existen depósitos de entre 5 y 20 centímetros de espesor de cenizas volcánicas.