Chapulco. Varias centenas de hectáreas de pastizales se consumieron, producto de un incendio forestal que inició desde la tarde del miércoles y que continuó ayer sin que las autoridades del estado enviaran personal capacitado para hacer frente al siniestro, insensibilidad que provocó la indignación de los pobladores que con sus recursos luchaban contra las llamas.
Con alarma, los pobladores del barrio Los Fresnos de este municipio descubrieron la tarde del miércoles las llamas que con rapidez crecieron en el cerro que se ubica cerca de esta comunidad, por lo cual un grupo de mujeres fue el primero que se aventuró a indagar lo que ocurría.
Fue de ese modo como se logró saber que en ese sitio ocurría un incendio forestal, situación que obligó a los pobladores a organizarse para emprender el ascenso con palas, picos y otros enseres del campo que utilizaron para enfrentar el siniestro, pero la naturaleza les recibió enfurecida y dio batalla a los esfuerzos humanos, hasta pasada la media noche.
Desde que se notificó del incendio comenzaron las llamadas a las instancias de gobierno, tanto en Puebla como de Tehuacán, solicitando ayuda y equipo para sofocar el fuego, pero no hubo respuesta positiva, ni siquiera de los integrantes del XXIV Regimiento de Caballería Motorizado, con sede en Tehuacán.
Hoy, cerca de la 1:30 de la madrugada, los habitantes creyeron tener controlada la situación tras más de ocho horas de intensos trabajos, para abrir zanjas y así cercar las llamas, por lo cual optaron por regresar a sus hogares para descansar.
El humo puso de nuevo la voz de alerta en el pueblo, al filo de las 13 horas de ayer, momentos después la comunidad confirmó que el incendió se reavivó en otra zona del cerro, de modo que hombres y mujeres comenzaron de nuevo la lucha contra las llamas.
Sólo un reducido grupo del personal de la Secretaría del Medio Ambiente, en el estado, que desarrolla trabajos en esta región, se unió a los pobladores para tratar de impedir el avance del fuego en esa zona, donde el primer recuento de daños dio como resultado la pérdida de más de 200 hectáreas de pastizales.
Las llamadas desde la presidencia municipal fueron constantes para pedir auxilio a protección civil del estado, ya que el humo, el clima caluroso y la falta de agua puso en riesgo a la gente que participaba en los trabajos de contención del incendio, pero otra vez la respuesta fue nula.
Al cierre de esta edición la gente de Chapulco, sumida ya en la desesperación y el cansancio, continuaba su lucha contra el incendio, sin mucho éxito y con la molestia por la falta de apoyo de las instancias de gobierno, que dijeron, están más ocupadas en las campañas políticas y se olvidan de atender asuntos realmente importantes porque difícilmente se podrá reponer el bosque y pastizales que el fuego arrasa a su paso.