Durante medio año, Pemex ha incumplido a habitantes de la cabecera municipal de Venustiano Carranza, a quienes ha prometido en diversas ocasiones reparar las calles destruidas por el tránsito continuo de camiones pesados de la paraestatal, amén de establecer medidas que frenen la contaminación que sus instalaciones están generando en ríos y terrenos de cultivo.
Ayer, vecinos de aquel municipio, ubicado en la Sierra Norte, advirtieron que volverán a impedir el ingreso de vehículos de Pemex en su localidad, tal como lo hicieron el pasado 12 de marzo del presente año, si a más tardar el lunes de la semana entrante la paraestatal no inicia la compostura de las vialidades.
Una comisión representativa de los habitantes de Venustiano Carranza se entrevistó ayer con funcionarios de la Secretaría de Gobernación, instancia que ha intentado mediar entre las partes. Sin embargo, a la salida, hubo vecinos que se quejaron porque la administración que encabeza el priista Mario Marín Torres no ha podido obligar a Pemex a pagar los daños causados.
Dijeron que las actividades de Pemex están afectado a 20 mil habitantes de 23 comunidades y tres juntas auxiliares de ese municipio, amén de la cabecera municipal.
Después del encuentro con el gobierno, Abraham Fosada Aranda, representante de vecinos, dio a conocer los acuerdos:
“Dijeron (las autoridades estatales) que van a resolver los sustentos técnicos para reparar las calles el lunes (de la semana entrante). También nos dijeron que van a reparar el asfalto que va al monumento de Venustiano Carranza. También se comprometió el trámite para el pozo profundo agua en el pueblo”.
Luego advirtió: “si no nos cumplen con esos trabajos, y les damos como fecha límite les hasta el lunes, nos manifestaremos bloqueando los tres accesos de la cabecera a Pemes exclusivamente al transporte pesado de exceso de altura y de largo” (sic).
Cabe recordar que las protestas de los habitantes de Venustiano Carranza iniciaron el 28 de octubre de 2008, con una manifestación en la que denunciaron que los pozos de la comunidad estaban siendo contaminados con las descargas de una extractora que Pemex tiene en la región.