Contundencia del rival y graves errores defensivos fueron la tónica del encuentro entre los Lobos y el equipo de Tijuana, en el enfrentamiento de ida del Clausura 2009 de la Primera División A en el que los fronterizos sacaron ventaja de 3–1.
Lobos tuvo 40 minutos muy buenos, dominó a un equipo dormido, literalmente, al que le pesó el cambio de horario, ante un cuadro universitario que lo intentó durante 90 minutos pero con pocas ideas claras y además con poca fortuna.
Tijuana demostró que un equipo líder de la competencia hasta jugando mal puede conseguir el resultado, porque fue superado en grandes espacios del juego por los universitarios; sin embargo, contó con la contundencia necesaria para liquidar cada falla de su rival en zona defensiva y prácticamente sentenciar la eliminatoria.
Lobos inició muy bien el juego, con una buena propuesta, le quitó el balón al rival, aunque con poca profundidad. Los universitarios se pondrían en ventaja con una jugada por derecha, donde Miguel Ángel López fue bien habilitado por Cesareo Victorino al devolverle una pared. El carrilero derecho de la UAP centró y apareció el central Rogeiro, quien estrelló la pelota en el travesaño, al rebote, con gran viveza, apareció Eder Pacheco, quien empujó la pelota para el 1–0 local al ’31.
Con el dominio del juego y sin que Tijuana se encontrara en el terreno, llegó un descuido defensivo, la media cancha de Lobos permitió que el carrilero izquierdo avanzara hasta tres cuartos de cancha sin que nadie le saliera; ahí, combinado con un gran movimiento de Raúl Enríquez, filtró la pelota para que este último firmara el gol ante la salida tardía de Jáuregui en el ’40.
Dos minutos después un mal despeje de la defensiva universitaria dejó la pelota en los pies de Omar Rivera, que sin dudarlo tocó de nuevo al espacio en donde apareció Enríquez, en una calca de gol para anotar el tanto de la voltereta.
Lobos buscó por todos los caminos del terreno llegar a la puerta contraria, pero Tijuana se plantó bien en el fondo y permitió pocos arribos de peligro, aunque sí se dieron oportunidades en donde ambos cuadros generaron peligro con tiros a los postes.
Cuando todo parecía cerrado para que Tijuana se marchara con un solo gol de ventaja, apareció un error más, una jugada que inició desde su propio terreno, en la que tocaron siete veces antes de que la pelota llegara a los pies de Rogelio López, puso al delantero de los visitantes por el lado izquierdo. Ahí se metió al área, hizo túnel sobre Mauricio Espinoza, y al encarar a Adrián Sánchez tiró un punterazo, la pelota se estrelló en los botines del defensa y se desvió, la falta de reacción de Jáuregui fue evidente y así se concretó el marcador 3–1 definitivo al minuto 88.