O no peca de vulgar, al otro se le pasó la mano con una solemnidad sin mucho fundamento. No son, a dios gracias, Texcoco. Pe-ro ni el maratón abrileño en Sevilla ni la carrera de medio fondo en homenaje a San Marcos –la licorería, claro– se organizan para engrandecer la tauromaquia. Más bien al contrario. Allá, el empresario Eduardo Canorea tiene a gala no negociar siquiera con el apoderado de José Tomás, un torero, según dice, “sin ningún cartel en Sevi-lla” (seguramente su histórica feria de 2001 nos la imaginamos todos los demás). Pero si uno revisa los 19 carteles de este año en la Maestranza difícilmente dará con tres o cuatro realmente rematados. Todo lo de-más es calderilla.
Aguascalientes 2009
Y si nos mudamos de continente y recalamos en el hidrocálido terruño, la cosa no da visos de mejorar. Muy difícil resulta encontrar algún equilibrio en la serie de once festejos, anunciados entre el 19 de abril al 10 de mayo. Y de la presentación del ganado, mejor ni hablar. Da qué pensar la terquedad de JT en imponer una vez más los bichejos de Teófilo Gómez, que ya le han causado más de un disgusto, incluso en la última temporada de la México. Y no quisiera saber mucho más de los que despachará El Juli para no decepcionarme. Por cierto que Tomás vino a esa única co-rrida, celebrada el sábado y saldada por el madrileño con corte de una orejita, por dos de Arturo Macías y otra para El Zotoluco. Julián López sí va dos tardes, como Anto-nio Barrera –un gasto injustificado, sin ne-gar la valentía del sevillano–. El extranjero con más paseíllos en su contrato es Se-bastián Castella (3), a quien por lo menos le están respetando allí su trayectoria triun-fal del año pasado, algo que la empresa ca-pitalina fue incapaz de reconocerle, descartándolo sin más de su elenco en la temporada última. Por cierto que una de las “corridas” la lidiará el francés mano a ma-no con Arturo Macías, único espada con cuatro apariciones. Mal administrado, el también aguascalentense Joselito Adame irá solamente a dos festejos, lo mismo que Nacho Garibay y Rafael Ortega, quien inexplicablemente se dejó anunciar el vier-nes en un cartelote sin atractivo alguno aunque, eso sí, de ocho reses (Fabián Bar-ba, con tres orejas, fue el triunfador). La feria se había abierto con una novillada de Malpaso que les vino grande a los muchachos, uno de los cuales –Fernando Labas-tida– resultó herido de poca gravedad.
La feria de abril
Si bien la cartelería tampoco está como para provocar tumultos, llama la atención el escaso público que está acudiendo este año a la Maestranza, salvo cuando la terna invita al lleno, algo que pocas veces va a ocurrir. Por lo pronto, el primero de los “carteles redondos” –domingo de Re-surrección: Morante, El Cid y Manzana-res– resultó en un petardo que les espantó las ganas de jarana a los sevillanos, así de manso y mal presentado salió el encierro de Zalduendo, con el que la terna pasó de puntitas. Y después ha habido que esperar a la corrida de rejones para asistir a la primera petición de oreja generalizada. Dos, una por toro y ambas para Diego Ventura, aventajado retador de Hermoso de Men-doza, a quien el quinto de Bohórquez le hirió de cierta gravedad a “Silveti”, una de las estrellas de su cuadra. Dicen que el es-tellés estuvo magistral con su primero, pe-ro lo pinchó y sólo dio vuelta, lo mismo que el veterano Fermín Bohórquez, ante un lleno sin apreturas. Una concurrencia similar iba a bostezar de tedio el jueves y el viernes pasados, primero con el fracaso del mano a mano Morante–Cid con im-presentables Victorinos, al día siguiente con Ponce, Manzanares y el novel Daniel Luque ante un encierro flojito de El To-rreón, la ganadería española de César Rin-cón. Cuyo paisano Luis Bolívar ha cortado, el día 22, la oreja del sexto Peñajara, segunda del ciclo entre los toreros de a pie porque la víspera puntuó también Salva-dor Cortés ante el único potable de una descastada corrida de Palha. Revisando crónicas, ninguna de esas orejas obtiene consenso unánime, pues si en Cortés se aduce cierta rigidez dañina al arte, al co-lombiano Bolívar le achacan exceso de pi-co y un ritmo vertiginoso en su toreo. En cambio, se pondera la lección magistral de El Juli, que por culpa de la espada sólo cor-tó una oreja el sábado. Con el 3º de la mis-ma corrida de El Ventorrillo, Alejandro Talavante ha sido en primero en cosechar dos apéndices de un mismo toro.
La que hoy se inicia en la hermosa ciudad andaluza es la llamada semana de fa-rolillos, correspondiente a la parte medular de la feria. Van por una tarde más Pon-ce, El Juli, Talavante, Castella –que se pre-sentó ayer– y a completar cuatro corridas los hasta hoy muy deslucidos Morante de la Puebla y El Cid. Pero la cantidad de diestros de relleno es impresionante. Y ade-más de José Tomás faltará Perera, cuyos éxitos en la Maestranza, ruidosos y recientes, hacen muy improbable que el empresario pueda aducir que “no interesa en Se-villa”. A ver cómo les va.
Los Toros Hablados
Lo que está teniendo una respuesta y un éxito tremendos son las conferencias semanales en el Palacio Municipal que se organizan cada año con motivo de la feria de Puebla. Como es bien sabido, las primeras fechas se cubrieron con El Pana y José Rubén Arroyo como invitados. Y hu-bo espacio para todo: la anécdota sabrosa, la evocación biográfica, las opiniones comprometedoras, el diálogo con los asistentes y, estando Rodolfo Rodríguez suelto y en vena, el humor, el sarcasmo y las salidas más inesperadas. Los aficionados, encantados.
Este jueves 30, a las ocho y media nuevamente, y otra vez en el llamado salón de Protocolos acondicionado en la azotea del emblemático inmueble, vamos a cotorrear sobre tauromaquia pasada, presente y fu-tura el erudito arqueólogo Eduardo Merlo y quien esto firma, con Héctor Budar co-mo moderador.
Los esperamos a todos en la seguridad de pasar un muy buen rato.