El jefe del departamento de Agentes Biológicos de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Puebla, Antonio Cruz López, sostuvo su cuestionamiento sobre la alerta sanitaria lanzada por la Secretaría de Salud federal (Ssa) y respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre una epidemia de influenza porcina en México, pues consideró que se apresuraron a ponerle nombre al virus que originó la contingencia, cuando ni siquiera conocen las características genómicas del agente patógeno y tampoco han identificado el caso índice, es decir, la primera persona en quien comenzó el brote.
Señaló que las autoridades sanitarias sólo se han dejado llevar por el cuadro sintomático de las personas que se han reportado contagiadas por dicho mal, para decir que se trata de influenza, cuando dichas manifestaciones son similares a otras patologías, como la anemia y la pulmonía.
Cruz López, quien es un reconocido parasitólogo en el estado de Puebla y ha publicado varios artículos en Estados Unidos en la revista científica Health Education, explicó que para que las autoridades sanitarias puedan afirmar que la epidemia que se desató en México la semana pasada es causada por la influenza porcina tendrían que dar a conocer los datos siguientes:
Los tipos de virus de influenza son: A, que es de humanos; B, que ocasionalmente produce epidemias, o C, que se da en animales; qué genoma tiene, ácido desoxirribonucleico (ADN) o ácido ribonucleico (ARN); qué polaridad tiene, negativa o positiva, si es segmentado, de dónde vino el virus, y la identificación del primer contagiado.
El secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos y el presidente de la República, Felipe Calderón, respectivamente, reconocieron que aún se realiza la tipificación genómica del virus que desató la epidemia de influenza en México y que apenas vendrán expertos de la OMS y de laboratorios internacionales para hacer la identificación.
¿Llegó por Estados Unidos, por California y Texas?, se le preguntó en una entrevista al titular de Salud federal. Córdova respondió: “Es la vía que nosotros tenemos reconocida, porque la comunicación con Asia es sobre todo por la costa oeste de los Estados Unidos; esto no lo podemos asegurar totalmente”.
¿A qué virus nos estamos enfrentando? ¿Cómo se originó? Córdova contestó: “parte del genoma del virus es del puerco euroasiático; tuvo que ser originado por una de estas zonas del mundo y que mutó y fue trasportado por algún individuo; después empezó a reproducirse. Hoy por la mañana –informó el viernes— tuvimos una amplia conversación con la directora de la OMS, quien nos va apoyar enviando expertos para hacer la tipificación genómica”.
Cruz López señaló que la influenza se propaga en forma de cadena, y los casos reportados en México no se están comportando de esta manera.
“No es posible que las autoridades sanitarias digan que es el virus de la influenza cuando la evolución de los brotes son aislados, es decir, no hay ninguna familia en México que esté toda enferma”, yo dudo de lo que dice la Ssa, señaló López Cruz.
El especialista en parasitología señaló que para que haya influenza porcina en humanos, una persona contagiada con influenza (tipo A) tuvo que colocarse cerca de la boca de un puerco contagiado con influenza C para que sus genes se mezclaran y así se formara una nueva variación, en este caso, influenza porcina humana.
Indicó que para parar la epidemia, los epidemiólogos de la Secretaría de Salud tienen que llegar a la persona que ocasionó el primer brote en México para saber las causas del contagio.
Agregó que la epidemia denota “ignorancia de los funcionarios de la Ssa”, quienes no respondieron oportunamente a las alertas de Estados Unidos y Canadá y tampoco acudieron a virólogos recocidos que trabajan en la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, para identificar el virus, y quienes hasta ahora no han emitido ninguna opinión.