El gobierno del estado de Puebla, a través de las Secretarías de Gobernación (Segob) y Salud (SSA), informó que está preparado para atender a la población en caso de presentarse algún cuadro de influenza porcina, por lo que emitió una serie de recomendaciones para la prevención y control de enfermedades respiratorias agudas.
Acompañado de la delegada de la Secretaría de Gobernación Federal, el delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social, el delegado del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y los representantes del ISSSTEP, del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de Puebla (DIF), de la Secretaría de Educación Pública (SEP), de la Cruz Roja Mexicana y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el titular de la Segob, Mario Montero Serrano, subrayó que hasta el viernes no se había presentado ningún caso de influenza en la entidad.
No obstante, se estableció una red de comunicación entre dependencias gubernamentales a fin de reportar al gobierno federal sobre algún caso que pudiera registrarse.
En este sentido, el Secretario de Gobernación refrendó “el compromiso del gobierno del estado de brindar tranquilidad a la población, tomando las medidas necesarias para evitar que se presente la influenza en territorio poblano, por lo que se mantendrá una intensa coordinación entre las instituciones involucradas”, según se consignó en un boletín oficial que fue dado a conocer este fin de semana en el portal electrónico de la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas.
Por su parte, el secretario de Salud, Antonio Marín, exhortó a la ciudadanía a cumplir con las siguientes recomendaciones: abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura, consumir frutas y verduras ricas en vitaminas A y C, lavarse las manos con frecuencia, evitar exposición a contaminantes ambientales y no fumar en lugares cerrados.
Asimismo, sugirió, ante la presencia de enfermedades respiratorias agudas: no automedicarse, permanecer en completo reposo en casa, tomar líquidos abundantes, mantener la alimentación habitual, evitar lugares de concentración poblacional, cubrirse nariz y boca con pañuelos desechables al toser o estornudar, no saludar de forma directa; los niños enfermos deben evitar el contacto con ancianos; lavar los utensilios de las personas enfermas después de comer, permanecer lejos de multitudes y sitios públicos, así como acudir a la Unidad de Salud más cercana o consultar a su médico.