Andrés Manuel López Obrador reprobó las políticas públicas y económicas del gobierno de Mario Marín Torres y de la administración federal de Felipe Calderón Hinojosa, al asegurar que se concentran en la protección de las grandes empresas pero dejan en la indefensión a madres solteras y estudiantes de bajos recursos, discapacitados y desempleados.
En una “asamblea informativa” que realizó en el zócalo de Puebla el viernes pasado, López Obrador además llamó a los ciudadanos a defender la economía familiar y a manifestarse en el Congreso local para obligar a los diputados a respaldar la ley de salarios máximos que aprobaron los legisladores federales este mes.
“Ya logramos reducir los sueldos de los altos funcionarios, ahora buscaremos que les retiren los gastos médicos”, anunció el ex candidato a la presidencia del país ante una multitud enardecida que gritó durante más de dos horas consignas contra Felipe Calderón; Mario Marín; la presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, y el líder de los senadores del Partido Revolucionario Institucional, Manlio Fabio Beltrones.
La asamblea se realizó en el zócalo de la ciudad con la asistencia de menos de mil personas, pese a la negativa inicial de la Comuna de Puebla de permitir el acto en la explanada principal del zócalo de la ciudad.
La cita se acordó a las 4 de la tarde, y aunque López Obrador arribó a la plaza pública 45 minutos después, los asistentes no perdieron el ánimo.
“¡Obrador, escucha, el pueblo está en la lucha!”, “Este es tu pueblo, López Obrador. ¿Cuál es el tuyo, espurio Calderón?”, corearon una y otra vez, mientras agitaban las banderas de los partidos Convergencia y del Trabajo, y un cerdo de papel maché nombrado “Felipe” se mantenía suspendido en un palo de madera sobre la multitud.
Los ánimos se desbordaron cuando los dirigentes de la Convención Nacional Democrática en Puebla anunciaron el arribo del ex jefe de gobierno del Distrito Federal al zócalo.
“¡Presidente, presidente, presidente...”, repitió la multitud en los 15 minutos que le tomó a López Obrador abrirse paso entre los seguidores del movimiento y ascender a la tarima que se instaló frente a la fuente de San Miguel.
El ex candidato a la presidencia tomó el micrófono. Inmediatamente, los gritos se acallaron, las decenas de pancartas que limitaban la visión de los asistentes se bajaron al piso y, en silencio, los simpatizantes esperaron el mensaje de su líder.
López Obrador explicó que dos han sido los logros del movimiento que inició tras las elecciones del 2 de julio de 2006: las modificaciones que se gestionaron para impedir que la reforma energética de Felipe Calderón privatizara Petróleos Mexicanos (Pemex) y la aprobación de la ley de salarios máximos.
Entonces, cuestionó irónico a sus seguidores: “¿Quién promovió esa ley? ¿Fue Calderón?”. Los asistentes rechiflaron y gritaron en desorden: “¡Espurio!, ¡ese es un ratero!, ¡usurpador!”
Divertido, López Obrador siguió el juego de preguntas y respuestas con los nombres de Elba Esther Gordillo, Manlio Fabio Beltrones y Carlos Salinas. Al final, le tocó el turno al mandatario del estado.
El ex jefe de gobierno del Distrito Federal preparó el escenario: guardo silencio, sonrió a la multitud y esperó a que los ánimos se calmaran. En ese momento lanzó la última interrogante: “¿O la promovió Marín, ese de Puebla?”. La respuesta fue inmediata. La sensación de indignación que prevaleció durante toda la asamblea se agudizó. Todos los asistentes se unieron al mismo reclamo: “Fuera Marín, fuera Marín”.
Al percatarse de la reacción que tuvo su pregunta, López Obrador retó al titular del Poder Ejecutivo en Puebla.
“Quiero hacer un exhorto al gobernador. Quiero que me responda ciertas preguntas: ¿Por qué en la ciudad de México todos los adultos mayores tienen una pensión de 820 mensuales y en Puebla no?, ¿por qué en el DF hay becas para madres solteras y en Puebla no?, ¿por qué en la ciudad de México hay un seguro para el desempleo de 2 mil 600 pesos mensuales y en Puebla no?”, fueron algunos de los cuestionamientos que usó para poner en duda los alcances de la política económica y pública del gobierno estatal.
En un momento dado, López Obrador alentó el abucheo de sus seguidores a todos los integrantes del que llama “cerco mediático”, y en esa inercia propició que algunos núcleos silbaran incluso contra esta casa editorial.
Ante lo grave de la crisis económica y la falta de estrategias gubernamentales para enfrentarla, López Obrador anunció que este año el movimiento que encabeza en el país, y que en Puebla tiene representación en 175 de los 217 municipios, se centrará en defender la economía popular.
Con ese objetivo, el ex candidato a la presidencia de la República inauguró la Casa del Movimiento en la ciudad de Puebla, la cual se ubica en la calle 21 Poniente número 713, y desde el viernes pasado da atención jurídica gratuita a las personas que tengan problemas con el pago de la energía eléctrica, las tarjetas de crédito y los créditos de vivienda.