No es médico, pero su especialidad es hacer sentir mejor a los enfermos. Néstor Muzo Fredes, conocido entre los niños españoles como el doctor “Sonrisa” es un artista que desde hace nueve años recorre los nosocomios de Madrid con un atuendo salpicado de color para aliviar el sufrimiento y dolor de los niños hospitalizados.
Ayer, el médico de la risa arribó a Puebla para visitar a los niños internos del Hospital para el Niño Poblano (HNP), a quienes con sus únicos instrumentos: una nariz roja, unos lentes de plástico, un gorrito y varios objetos que llevaba en su saco les dio la única medicina que no les dan en la institución: el humor; y para formar a 20 artistas poblanos para que al igual que él alivien el sufrimiento de los niños hospitalizados a través de la risa.
Muzo Fredes es miembro de la Fundación Theodora, creada desde el año 2000 en Suiza para “hacer más llevadera la estancia de los niños en los hospitales a través de actividades artísticas, divertidas e imaginativas”.
La terapia que usa el artista es la técnica del clown europeo, en el que, a diferencia del estadounidense, no necesita de maquillaje excesivo o grandes pelucas, sino ingenio para hacer reía a los niños convalecientes a través de humor blanco e instrumentos como globos o títeres que le permitan ayudar a los pacientes a asimilar su situación.
“A lo largo de los años, la figura del clown se ha ampliado en otros medios, cine, teatro. Yo quise probar el arte circense en el ámbito hospitalario como un trabajo social.
El payaso despierta emociones, puede acompañarte en el dolor, no todo es ja,ja,ja o ji,ji,ji, hay momentos para la risa, para estar serio, para hablar, compartir. No tengo grandes pretensiones, sólo quiero cambiar la atmósfera que existe en el hospital, ya que ellos no pueden salir; sembrar un poco de alegría en un lugar donde el dolor y la tristeza están de por medio, es como decir, abro una ventana y que entre el sol”, señala el doctor “Si”.
Los médicos de la risa no son doctores, son artistas que deben de pasar por un proceso de formación hospitalaria y de enfermería en la Fundación Theodora durante un año.
La organización no gubernamental no existe en México. Pero la visita de Néstor Muzo a Puebla tuvo dos intenciones: disminuir el dolor de los pacientes del HNP mediante el humor y realizar un curso de tres días para formar a 20 artistas poblanos como médicos de la risa.
El taller fue financiado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMACP), en el marco del Festival Barroquísimo.
Risoterapia
La risoterapia, la terapia que usa el doctor “Sonrisa” en sus recorridos por los hospitales públicos, es una técnica psicoterapeútica que produce beneficios mentales, emocionales y psicosomáticos. Con ella sola no se puede curar enfermedades, pero se ha demostrado que interviene positivamente en los procesos de recuperación de múltiples dolencias.
La técnica de curar por medio de la risa no es nueva en el mundo, se emplea en países como Francia, Estados Unidos, Suiza, Brasil, Argentina y España. Existen también payasos sin Fronteras que llevan la risa a zonas de conflicto como Sarajevo o Medio Oriente.
“Cuando realmente te ríes de corazón te sientes mejor. Se han hecho muchos estudios, pero hemos visto que funciona. La risa está asociada a la salud. Hemos visto niños, por ejemplo, del área de Oncología, que a pesar de estar en tratamiento no impide que ellos sonrían en algún momento.
“Los niños pequeños no son como los adultos que nos hacemos una película de que ya nos vamos a morir, los niños viven el presente, saben que están enfermos, pero no piensan en el futuro, sufren en el día al día, pero si no les duele dejan de sufrir, el que estén malos no significa que en ningún momento puedan echarse una risa”, concluyó después de haber recorrido por más de dos horas todas las áreas del Hospital para el Niño Poblano y hacer reír a los niños enfermos, quienes ante la llegada del payaso mostraron asombro, emoción y risa.