Vecinos de Coronango denunciaron que agentes de la Policía Judicial habrían golpeado y detenido, sin orden de aprehensión de por medio, a cuatro integrantes de una familia que han participado en el Comité de Defensa del Agua, el cual ha protestado contra el avance del proyectos inmobiliarios que al parecer fueron fomentados por el actual diputado local Avelino Toxqui cuando éste fue presidente municipal de dicho municipio.
Durante las últimas semanas se han dado una serie de hechos violentos que pueden generar un proceso de crispación social, ya que pareciera que las autoridades pretenden resolver conflictos mediante el uso de la fuerza en lugar de recurrir a la negociación, la conciliación y, sobre todo, la aplicación de la legalidad.
Sería muy grave que por un lado se permitiera a empresas inmobiliarias y constructoras destruir el medio ambiente, dañar cultivos de campesinos y presionar a labriegos para que vendan baratas sus tierras, y por otro se mande a detener a quienes, haciendo uso de su derecho constitucional de libre expresión, han protestado contra la realización de proyectos de obras públicas y privadas.
Esta conducta de las autoridades no sólo se percibe en la protesta de campesinos contra la construcción de carreteras, fraccionamientos y empresas, sino también contra los maestros que se han manifestado contra la Alianza por la Calidad Educativa y el autoritarismo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Ojalá que en el gobierno se tenga conciencia de que la represión contra movimientos sociales pone en riesgo la estabilidad del estado, permite la impunidad de empresas privadas, genera polarización entre la población y daña a la gente más necesitada.