Los panistas pierden una secretaria. La salida de la secretaria de Educación Pública para incorporarla como candidata a diputada plurinominal refleja el triunfo de la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Los panistas pretenden crear la idea de que este cambio es un reconocimiento a la capacidad y experiencia de la funcionaria en el área electoral y asumen que la sacrifican porque es más necesaria en la campaña que en la SEP.
En razón de haberse desempeñado en la coordinación de la campaña del candidato a la presidencia de la República cuando éste se alzó con el triunfo esperaba desempeñarse en la Secretaría de Gobernación por el trabajo realizado al frente del partido.
El éxito obtenido en la Secretaría de Desarrollo Social avalaba el trabajo de la mujer que tuvo la capacidad de reunir a su alrededor un equipo de trabajo de primer nivel integrado por expertos en el área de pobreza.
Como los priistas, creyó que la experiencia en la administración pública le permitía desarrollarse como experta en todo y ante su frustrada aspiración hacia Gobernación, hubo de aceptar la Secretaría de Educación Pública.
La secretaria general del SNTE y la ahora candidata a diputada plurinominal son dos mujeres cercanas al presidente, pero desde la toma de posesión dejaron claro las diferencias entre ellas, el primer triunfo del SNTE se da al imponer al yerno de la maestra como subsecretario de Educación Básica.
La situación se torna insostenible a grado tal que los resultados de la negociación de las condiciones generales de trabajo del SNTE no se dan a conocer en la SEP, sino en la Secretaría de Gobernación.
La salida de la futura diputada plurinominal expresa la falta de capacidad para comprender que los tiempos de funcionarios para todo se acabó y la autoayuda no sirve como orientación educativa.