Vecinos de El Parián exigieron que las autoridades no encubran a Carlos Arroyo Salamanca, director de Seguridad Vial estatal, a quien acusan de haber intentado darse a la fuga, alcoholizado, después de haber chocado a un vehículo, causando lesiones a dos personas.
Según las versiones de testigos, el pasado domingo el funcionario estatal conducía a exceso de velocidad y en compañía de su familia una camioneta gris marca Dodge Durango, con placas de circulación TWH 9289, e impactó a un vehículo Chevy.
Sucedido el accidente, el servidor público pretendió darse a la fuga, pero fue detenido por elementos de Seguridad Vial Municipal, quienes prácticamente lo obligaron a retornar a las inmediaciones del sitio donde sucedió el percance.
En un principio, Arroyo Salamanca dijo llamarse Carlos Hugo Juárez, pero luego se supo su verdadero nombre y cargo público.
Pese a que la colisión causó lesiones a dos personas y a que en su intento de huida Arroyo Salamanca casi atropelló a un niño, en todo momento el hombre exhibió una serenidad que rayaba en el cinismo. Mascaba con parsimonia un chicle y hacía llamadas por su celular, mientras su familia, en especial sus hijas, jugaban dentro de la camioneta como si nada hubiera pasado.
No obstante que el accidente no era de su incumbencia, elementos de Seguridad Vial estatal llegaron al sitio, lo cual fue interpretado por los vecinos de El Parián como una muestra de que el sujeto no sería detenido.
La gente se enardeció y la emprendió contra los agentes estatales. Éstos, que eran superados ampliamente en número, lejos de guardar prudencia, desafiaron a los vecinos.