Pocos datos aportó María Claudia Díaz Arandia en torno al asesinato de su esposo, Héctor Barroso Alamán, dijo el director de Averiguaciones Previas y Control de Procesos, Sergio Domínguez Arroyo, quien omitió dar detalles sobre el resultado de la autopsia practicada al cadáver del empresario.
Domínguez Arroyo dio a conocer algunos detalles sobre la primera declaración que hizo Díaz Arandia, quien fue asesinado la mañana del domingo en su domicilio ubicado en el fraccionamiento El Molino, de esta ciudad.
La mujer señaló que los homicidas la interceptaron cuando iba a bordo de su camioneta con rumbo a San Diego Chalma, junta auxiliar de Tehuacán, pero pocos metros adelante del fraccionamiento varios sujetos que le cerraron el paso en un vehículo se subieron a su unidad y la obligaron a regresar a su domicilio, pasando por el módulo de seguridad.
Supuestamente ya dentro de la vivienda los sujetos perpetraron el crimen en contra de Barroso Alamán, y luego se apoderaron de varias joyas para de inmediato obligar a la mujer a abordar de nuevo la camioneta, de modo que con ella al volante los asesinos lograron salir del fraccionamiento.
Domínguez Arroyo mencionó que la esposa del occiso “no nos da muchos datos sobre los sujetos”, por lo que una vez que se lleven a efecto los actos funerarios le pedirán que amplíe su declaración.
Por lo que toca al resultado de la autopsia que se practicó al cadáver del empresario, se concretó a decir que “el señor fue cortado de la garganta con un cuchillo de cocina”, y al parecer el arma homicida se encontró en la escena del crimen.
Aun cuando su cargo le permite tener acceso a todos los detalles, sostuvo que no contaba con datos precisos sobre el asesinato ni sobre el resultado de la autopsia; sólo añadió que el cuerpo tenía varias lesiones de arma blanca.
Heridas en el cuello y hombro fueron parte de lo que informó el coordinador ministerial, quien señaló que todavía faltan muchas diligencias por realizar dentro de la investigación que se desarrolla para esclarecer ese asesinato.