Especialistas en economía internacional criticaron que los gobiernos nacionales, como el de México sostengan los privilegios de las grandes trasnacionales, a pesar de que son las que han ocasionado la crisis mundial.
En el seminario “La crisis global del capitalismo: causas, impactos y alternativas”, que organizó la Facultad de Economía de la UAP y se llevó a cabo en el salón Barroco de esta casa de estudios, explicaron que la desigualdad económica aumentará si se sigue con el mismo modelo económico.
En este sentido, previeron que en los próximos años aumentarán las manifestaciones sociales, lo cual debe ser una señal para los diferentes gobiernos que deben buscar el impulso de las pequeñas empresas y restringir la ganancia de las trasnacionales.
El investigador brasileño de la Universidad Estácio, Carlos Eduardo Martins, indicó que el Estado incrementó su actuación en la economía, “pero no para generar el pleno empleo del siglo pasado, sino para sostener las ganancias de los grandes oligopolios”.
El especialista dijo que los gobiernos de los diferentes países trasfieren millones de pesos a los consorcios internacionales y son éstos los que “tienen cada vez más dinero”, mientras que las pequeñas empresas quiebran porque sólo les llega muy poco recurso económico.
Eduardo Martins criticó que los diferentes niveles de gobiernos –desde municipal hasta nacional– de la mayoría de los países le siguen apostando a beneficiar a las trasnacionales, y hasta celebran las fusiones y la instalación de una de ellas en un país, a pesar de que implica la fragmentación de las cadenas productivas nacionales.
Agregó que la intervención del Estado en la economía actual se da para evitar que las empresas multinacionales pierdan después de que no pueden colocar la masa de producción generada debido a la pérdida del poder adquisitivo de la población.
Explicó que las tasas actuales de ganancias que perciben las grandes empresas “no se pueden mantener con tanta disparidad de consumo, por lo que los Estados nacionales suplen estos recursos económicos”.
“Las trasnacionales solicitan el incremento de la desigualdad para incrementar sus ganancias, pero el problema es que esta situación disminuye la cantidad de personas que pueden adquirir sus bienes”.
Durante su ponencia en el seminario “La crisis global del capitalismo”, dijo que pese a que en diferentes países ya se empieza a discutir sobre el agotamiento del modelo neoliberal en la economía –que privilegia el desarrollo de las trasnacionales–, aún en la mayoría se aplica dicho esquema.
“El eje de la política económica mundial todavía está dirigida al sostenimiento de las altas utilidades de los oligopolios, sólo existen excepciones como en Venezuela, Bolivia y un poco China”, expuso.
Dijo que la alternativa actual es la regulación de las ganancias privadas y en algunos casos la “estatización” de las empresas privadas, pero sin devolverlas a la iniciativa privada cuando tengan finanzas sanas.
Desmintió que sólo exista burocracia en las empresas estatales; también se encuentra en las empresas privadas. “Es un mito que la burocracia existe en las empresas que pertenecen a los gobiernos y no en las de capital privado”.
Por su parte, para el economista chileno Orlando Caputo, la actual crisis mundial no es únicamente resultado de la burbuja hipotecaria, sino que su causa se refiere a que “la globalización mundial, que significó circulación libre de las mercancías y el capital y que las empresas trasnacionales tuvieran un peso mayor que los gobiernos nacionales, implicó que se incrementara la desigualdad social, lo cual es lo que significa la crisis”.
El investigador aseguró que explicar la crisis mundial sólo a través de la burbuja hipotecaria implica una interpretación muy simple, porque “existe una masa de ganancia incrementada que significa el dominio del capital sobre la sociedad y la naturaleza, que es el dinero que prestan a los bancos y, a su vez, éstos prestan a los habitantes”.
“Los fondos de pensiones privados son un fracaso”
En otro tema, Orlando Caputo dijo que en Chile desde que se privatizaron los fondos de pensiones, se ha perdido el 35 por ciento de los recursos de los trabajadores en la bolsa de valores.
Explicó que desde antes de la privatización de estos fondos –que en México se concretó con las Afore– existía una crítica muy fuerte de que el dinero que les quedaba a los usuarios era muy poco, debido a las ganancias de las empresas privadas.