Leí la crónica de una dama suiza que, tras dos intentos fallidos de suicidio, con la terrible frustración de despertarse en un hospital, decidió quitarse la vida por medios asistidos; cuestión que no está prohibida ni penalizada en Suiza –somos los más modernos– por lo que contrató a una organización dedicada a ello para ayudarla a morirse. Bueno, la extraordinaria nota que refiero, pasó en una sociedad extranjera,
archi– moderna, de las previsoras que se armaron de bancos y chocolates para el futuro; pero, en México, ¿cuándo?
Intente imaginar este panorama: un país en el que los representantes de dios en la tierra son acusados con regular frecuencia de pederastia; o uno donde el narcotráfico ejerza el verdadero poder, organice, mande y mate; o uno donde la selección nacional de fútbol
archi–bien pagada nunca pase de las
...
(+)