Tehuacán. Pese al hermetismo que mantiene el Ministerio Público (MP) en torno a la muerte de la presidente de la asociación civil Planeta Compartido, Guadalupe Ramírez Gil, se confirmó que la protectora de los animales en esta ciudad fue asesinada. Mientras tanto, su más cercana colaboradora, Beatriz Lannoy Sánchez, lamentó que la familia haya solicitado que los más de 70 perros, que la occisa albergaba se entreguen a control canino.
Una lesión con arma blanca fue lo que provocó la muerte de Guadalupe Ramírez Gil, quien dedicó gran parte de su vida a la protección y defensa de los animales, por lo cual en el Ministerio Público se dio inicio a una averiguación previa por el delito de homicidio.
Sobre el caso, la agencia ministerial mantiene gran hermetismo, pues el personal evita a toda costa encontrarse con los medios de información, actitud que es evidente incluso por parte del director de averiguaciones previas y control de procesos, Sergio Domínguez Arroyo.
El cuerpo de Guadalupe Ramírez Gil lo encontró su familia dentro de una de sus propiedades donde, hoy se sabe, dejó casi construido en su totalidad un albergue para perros, sitio donde pretendía que se trasladaran los más de 70 caninos que mantenía albergados en cinco casas.
Ayer se desató una controversia entre los sobrinos de la protectora de animales y Beatriz Lannoy, luego de que los primeros pidieron al Ministerio Público entregar todos los perros a control canino, dependencia del gobierno municipal, por lo que el agente ministerial pidió el apoyo del ayuntamiento tehuacanense para concretar esa acción.
Pero antes de que ello ocurriera, llegó Beatriz Lannoy a la 1 Sur 114, en pleno centro de la ciudad, edificio donde la fallecida tenía su domicilio y en cuyo interior cuidaba a 40 perros. Ahí la mujer encaró a la familia para expresar que estaban contradiciendo la última voluntad de Ramírez Gil, quien dedicó sus últimos años a cuidar, curar y alimentar a los perros.
Mencionó que Guadalupe Ramírez Gil dejó un escrito en el que expresa que todo su patrimonio se destine para la manutención y el cuidado de los perros, pero se desconoce sí dejó algún testamento.
Además, no aparecen dos vehículos de la fallecida, un Abeo 2009 y una combi modelo atrasado, mismos que se asegura fueron extraídos del estacionamiento del Hotel México donde solía dejarlos a resguardo.