La crisis financiera causará un aumento en los problemas de salud mental e incluso en los suicidios, dado que a las personas les cuesta lidiar con la pobreza y el desempleo, advirtieron especialistas en psiquiatría y psicología de la Unidad de Salud Mental de la Secretaría de Salud local y de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP).
En entrevista con La Jornada de Oriente, Jorge Gayosso del Valle, director de la Unidad de Salud Mental, y Vicente Martínez Valdés, especialista en psicología de la UAP, coincidieron, por separado, en que entre los efectos que causará esta problemática global están los trastornos mentales, conductuales y del sueño, suicidios, criminalidad y violencia, sobre todo por la pérdida o falta de empleo.
De hecho, en Puebla dichos efectos ya se están viendo reflejados. Jorge Gayosso indicó que un cinco por ciento de los 900 trabajadores eventuales que corrieron en enero de la armadora alemana Volkswagen presentó trastornos de ansiedad. Mientras, Martínez Valdés informó en los últimos meses algunos alumnos de psicología han tenido que abandonar sus estudios porque sus padres ya no tienen para seguir solventando sus estudios, y se están registrando casos de depresión y frustración en los estudiantes por el impacto en su economía.
Vicente Martínez consideró que el impacto en la salud por esta crisis se dará especialmente en las personas que tienen ingresos bajos y medianos, debido a que por sus condiciones tendrán que enfrentar más deudas para poder sobrevivir y porque su acceso a tratamientos médicos suele ser muy limitado.
Lo peor de todo, dijo, es que como dichos trastornos se originarán por un factor social y no físico ni biológico, las terapias psicológicas o psiquiátricas no servirán de nada.
“Imagínate que le diga a una persona que perdió su trabajo y que tiene la responsabilidad de mantener a una familia: debes tener una actitud positiva, calma, todo va a salir bien; obvio, me va a mandar por un tubo, no se puede hacer nada”, explicó.
Indicó que conforme se vaya solucionando la crisis y generando empleos, estos problemas irán descendiendo, mientras los casos de frustración, ansiedad, insomnio, depresión, irritabilidad, estrés, alcoholismo y consumo de drogas ilegales irán en ascenso.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de las posibles consecuencias de la crisis económica en la salud mental; incluso el ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha propuesto “extremar vigilancia” de este tipo de enfermedades a través de un Observatorio de Salud Mental.
Los trastornos mentales son la causa del 10.5 por ciento de los días perdidos por incapacidad temporal y del 6.8 por ciento de los años de vida laboral perdidos por invalidez permanente.