Acompañados por el líder de la Unión Campesina Emiliano Zapata Vive (UCEZV), Concepción Colotla Gonzaga, decenas de vecinos de la zona donde supuestamente se construirá el arco norte de la ciudad de Puebla se manifestaron ayer frente a Casa Aguayo para exigir una anuencia con el secretario de Gobernación, Mario Alberto Montero Serrano, quien no se las concedió.
Los vecinos, oriundos de Barranca Honda, San Rafael, La Resurrección, Tlaltenango, San Nicolás y otras comunidades, dejaron claro en todo momento que no están dispuestos a vender o a permitir que les sean expropiadas sus tierras para hacer la vialidad a cargo de la empresa trasnacional de origen español Obrascón–Huarte–Laín (OHL).
Los agricultores reclamaron a funcionarios de la subsecretaría de Gobernación para Asuntos Jurídicos, que salieron casi de inmediato a atenderlos, la campaña de intimidación y abusos que ha desplegado la compañía con el concurso del Poder Ejecutivo local.
Denunciaron que personal de OHL continúa irrumpiendo en sus lotes para hacer mediciones. “Clavan sus estacas, llegan sin avisarle a nadie y un día ya no nos vamos a contener y los vamos a sacar a como dé lugar, no nos importa lo que pase”, advirtieron.
Añadieron que hay una campaña de hostigamiento psicológico: “nos dicen que hay gente que ya vendió, cuando no es cierto. Aquí venimos puros propietarios, y nadie ha vendido y hemos ido a los otros pueblos y nos han dicho que nadie ha vendido. También nos mandan a decir que contra el gobierno nadie puede, que debemos vender ya a precio comercial, y eso no lo vamos a hacer, ¡de una vez se los decimos!”.
El tono de los campesinos era firme, denotaba enojo. Casi todos los representantes eran hombres de distintas edades, quienes miraban directo a sus interlocutores gubernamentales mientras los increpaban. “¡Nos quieren chingar, pero no lo vamos a permitir!, nos quieren hacer como les hicieron a los de Ocotlán, a los de Nealtican, a los que perdieron sus tierras por (la reserva territorial) Angelópolis, a los que les quitaron sus casas aquí en (el Paseo del Río) San Francisco”, expresó un campesino de treinta y tanto años.
Vuelve Concho
Los emisarios de la administración que encabeza Mario Marín Torres estaban nerviosos. Tartamudeaban y se enredaban en sus excusas. “No hemos entrado a ningún lado, no los hemos engañado, es mejor que dialoguemos; arreglemos todo por la paz, Concho (Colotla) nos conoce, sabe que queremos resolver las cosas”, decían. El líder de la UCEZV, fiel a su talante, escuchaba el altercado serio, impávido, mirando al frente como si no hubiera nadie; sin embargo, uno de los vecinos les explicó: “miren, Concho está aquí porque nosotros le pedimos que viniera, nosotros lo fuimos a buscar, le pedimos que nos oriente en esta lucha porque nosotros no vamos a vender. Él vino a ayudarnos porque tiene experiencia en esto”.
Sin decirlo, el campesino que hablaba sobre el apoyo que les está brindando Colotla Gonzaga se refería a la lucha que éste, junto con la UCEZV, libró en contra del Millenium, un proyecto impulsado el sexenio pasado por el entonces gobernador Melquiades Morales Flores –actual senador de la República por el Partido Revolucionario Institucional–, que pretendía establecer un cluster en la región de Tepeaca como parte del malogrado Plan Puebla Panamá. A final, la resistencia organizada y pacífica de la Unión Campesina Emiliano Zapata Vive se impuso y echó abajo el proyecto.
Sin información
Como los servidores públicos de la Secretaría de Gobernación no resolvían la audiencia con Mario Montero, un grupo de manifestantes expresó su intención de obstaculizar el tránsito vehicular en la 14 Oriente, la calle que se ubica frente a la sede del Poder Ejecutivo poblano.
Empero, los hombres que encabezaban la protesta los persuadieron de desistir en el cierre de la vialidad, aunque advirtieron a los representantes de la dependencia encargada de la política interior que “nosotros somos gente con la que se puede hablar, hay compañeros que quieren tomar la calle, pero les hemos dicho que no, que no venimos a esto, pero la paciencia se está agotando, hay otras personas allá en los pueblos (por donde se pretende que pase el arco norte) que no son de muchas palabras y que van a defender la tierra con su vida”.
Una señora más les dijo: “han enviado gente una vez para convencernos de que vendamos y les hemos dicho que no; mandaron una segunda vez y les dijimos que no, mandaron una tercera vez y les dijimos que no ¡y todas las veces que vayan les vamos a decir que no, ya de una vez entiéndanlo!”.
Los quejosos también reclamaron que hasta el momento las autoridades no se hayan tomado la molestia de informar con precisión en qué consiste el arco norte y por dónde pasará.
Los empleados de la Secretaría de Gobernación decían que Montero no los podía recibir, pero que el subsecretario de Asuntos Jurídicos, Francisco Díaz Gil, estaba dispuesto a hacerlo.
Tras varios minutos, los campesinos accedieron a entrevistarse con Díaz Gil, sin ningún resultado positivo.
Concepción Colotla informó que el movimiento opositor al arco norte aguardará a que Montero Serrano los reciba.