Habitantes de casi media docena de comunidades, apoyadas por la Unión de Campesinos Emiliano Zapata Vive, se presentaron en la Secretaría de Gobernación para denunciar que personal de la empresa española Obrascón–Huarte–Laín (OHL) los ha estado presionando para que vendan sus terrenos a favor de la construcción de la vialidad arco norte. Los labriegos advirtieron que no cederán sus predios.
La posición de estos campesinos es legitima y justificada, ya que los labriegos son los que siempre pagan los costos del desarrollo, pues cada vez que se construye una obra de grandes magnitudes es a ellos a quienes les quitan sus tierras, no obtienen ninguna ganancia o beneficio por la infraestructura que se hace y son tratados como ciudadanos sin derechos.
Ese trato que se da a familias campesinas es una de las causas de la brutal desigualdad social que se vive en la República y particularmente en el estado de Puebla, ya que esos actos son los que llevan a muchos ciudadanos a ser excluidos del desarrollo social y económico.
En este caso, es claro que a muchos campesinos les quieren comprar sus tierras a bajos precios, y es la empresa española OHL la que se llevará las ganancias por la construcción del arco norte, el cual es un proyecto del que se ignora la información básica, como es el trazo definitivo de dicha vialidad, porque se le asignó la obra a esa compañía de origen ibérico y se le favorece desde el gobierno federal.