La presidente municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, es el alcalde mejor calificado de los últimos cuatro que han gobernado la ciudad de Puebla en la última década, y supera por tres décimas porcentuales al gobernador Mario Marín Torres, quien se mantiene como el de mayor aceptación ciudadana a lo largo de su gestión, y al ex edil Enrique Doger Guerrero.
De acuerdo con la tradicional encuesta telefónica realizada por La Jornada de Oriente previa al primer informe de gobierno del alcalde en turno, entre el 6 y el 9 de febrero pasados 400 habitantes de la capital calificaron con 7.5 –en escala del uno al 10– a la primera mujer que gobierna este municipio.
En febrero del año 2000, al llegar a su primer año de gobierno municipal, Mario Marín fue calificado con 7.1 en la misma escala; en el mismo mes, pero del año 2003, al panista Luis Paredes Moctezuma los ciudadanos le dieron 6.5 de calificación, la más baja de los últimos cuadro ediles. En tanto, Enrique Doger Guerrero obtuvo 7.3 de calificación en su primer año de gobierno.
Los datos que arroja la encuesta que mide la percepción ciudadana sobre Alcalá Ruiz, la cual tiene un grado de confianza del 95 por ciento y un margen de error de +/–4.9 por ciento, indican que el 69 por ciento de los ciudadanos aprueba el gobierno de la edil; el 20 por ciento lo desaprueba; el 8 por ciento no opina ni lo uno ni lo otro, y el 3 por ciento prefirió no opinar.
Garantizar seguridad pública se muestra como el principal punto débil de su administración, pues el 43 por ciento opinó que Alcalá ha sido “muy ineficiente” en ese rubro, mientras que el 35 por ciento manifestó lo contrario. En el mismo tenor se encuentra el combate a la corrupción, pues el 42 por ciento dijo que la edil ha sido “muy ineficiente” en ese rubro, mientras que el 29 por ciento aseguró que sí lo ha logrado.
Llamó la atención que el 48 por ciento de los encuestados contestó que la presidente municipal ha sido “muy eficiente” para resolver conflictos políticos, lo que corresponde con el perfil de Alcalá Ruiz, quien en todo momento ha evitado confrontarse con otros actores políticos o niveles de gobierno.
Quizá sea por ello que al planteamiento: “¿Cuando escucha el nombre de Blanca Alcalá, ¿qué es lo primero que piensa?”, el 63 por ciento respondió que es “trabajadora”, “eficiente”, “honrada”, “cumple” y “da confianza”. En contraparte, el 11 por ciento manifestó las expresiones “autoritaria”, “deshonesta”, “inexperta” y “manipulada”. El 13 por ciento sólo tiene en su percepción la palabra “presidente”, y el 13 por ciento restante no opinó nada.
En cuanto a los servicios públicos, el 53 por ciento se dijo “satisfecho” con la realización de pavimentación, guarniciones, banquetas, puentes y otros; el 41 por ciento respondió que esta “insatisfecho”, y el 6 por ciento no opinó.