Trabas burocráticas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) mantienen paralizado un proyecto ambiental de un millón de pesos desde hace más de un año, el cual se desarrollaría en la zona metropolitana de Puebla para reducir en 60 por ciento las emisiones contaminantes de la producción de ladrillo y elevar los ingresos de las cerca de mil 200 personas que sobreviven con esa actividad.
El encargado de ese proyecto, Gustavo Barrientos Lavin, explicó que la Semarnat exige a los ladrilleros regularizar el uso de suelo y las propiedades donde están los hornos, pero los productores no pueden costear la tramitación debido a que los 50 pesos que perciben al día sólo les alcanzan para cubrir los gastos de alimentación.
De acuerdo con un resumen ejecutivo del proyecto, éste tiene como fin impulsar la adopción de tecnologías entre los productores de ladrillo de Cholula.
El método y el equipo fueron diseñados por integrantes de la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales del Conacyt, y posibilitan la sustitución del combustóleo –combustible fósil altamente contaminante– en la elaboración de ladrillo.
En entrevista con La Jornada de Oriente, Barrientos explicó que la nueva tecnología permite a los hornos encender con aceite para vehículo usado, lo cual reduce el costo de producción en más de 70 por ciento y la emisión de contaminantes en 60 por ciento.
El académico de la UDLA dijo que la propuesta recibió el apoyo económico de las autoridades de la Secretaría de Economía federal, de Desarrollo Económico estatal, del ayuntamiento de San Pedro Cholula y de la UDLA, quienes asignaron un presupuesto de un millón de pesos en 2007 para la puesta en marcha del proyecto.
El recurso fue usado para adquirir 25 equipos a la Corporación Mexicana de Investigación en Materiales, los cuales se entregaron al mismo número de familias productoras, quienes integraron una asociación denominada “Sociedad de Ladrilleros de Cholula”.
No obstante, desde hace más de un año el proyecto se suspendió por las trabas burocráticas que colocó la Semarnat.
El problema se centra en que uno de los requisitos que pide Semarnat es el cambio de uso de suelo y la regularización de las propiedades en las que están los hornos, las cuales no están registradas porque se heredaron sin dar fe a las autoridades.