La decisión de que los próximos comicios locales se hagan en noviembre y no en julio de 2010 es parte de una estrategia de la “burbuja marinista” para sobrevivir como grupo en el poder en el próximo sexenio, pues no cambiar la fecha de las votaciones le permitirá buscar un buen candidato a gobernador, acumular fondos de la Federación y allegarse de apoyos de otros gobernadores priistas que le ayuden a ganar las votaciones.
Me explico:
Aunque aparentemente el camino ya está allanado para que el candidato del PRI a la gubernatura sea el secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala, en la “burbuja marinista” no está tomada la última decisión. Todavía se siguen analizando las posibilidades de que el abanderado pudiera ser la edil de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz, o el rector de la UAP, Enrique Agüera Ibáñez.
Y para que alguno de los dos pueda aspirar se necesitan condiciones que no obliguen al PRI a tener candidato a fin del presente año, pues sería muy forzado que Agüera se reeligiera como rector de la UAP en octubre y en noviembre dejara el cargo. Tendría que haber un periodo de algunos meses para que pudiera generar un proceso para dejar a un sucesor provisional.
Lo mismo pasaría con Alcalá; no sería sano que antes de concluir su segundo año de gobierno ya haya renunciado para buscar otro cargo de elección popular.
Tanto Enrique Agüera como Blanca Alcalá en las últimas semanas han dicho en público y en privado, que no buscan la nominación a jefe del Poder Ejecutivo; sin embargo, para nadie es desconocido que ambos se están preparando para esa posibilidad, pero saben que deben aplicar la máxima del extinto jerarca cetemista Fidel Velázquez de “quien se mueve antes de tiempo, no sale en la foto”.
Otro de los beneficiados es sin duda el ex edil de Puebla Enrique Doger Guerrero, quien tendrá un mayor plazo para seguir recorriendo el estado en busca de apoyos para ser el candidato. El ex alcalde no está muerto, por el contrario, algunos creen que está repuntando y que podría ser la opción en caso de que el PRI nacional acote a la “burbuja marinista” y evite que el siguiente aspirante priista sea alguien del mismo grupo que actualmente se encuentra en el poder.
En ese sentido, a quien le convenía que las votaciones se adelantaran para julio era a Javier López Zavala, quien lleva una larga carrera para alcanzar la postulación, y prorrogar unos meses más la decisión lo podría dejar sin el oxígeno necesario para ser el ungido.
Otra razón de peso que motivó dejar las votaciones en noviembre es que el gobierno del estado podrá acumular fondos provenientes del gobierno federal para generar, a lo largo de 2010, un gasto social tendiente a favorecer al PRI. Si dejaba que las elecciones fueran un julio habría enfrentado el riesgo de que la Secretaría de Hacienda le retrasara la entrega de dinero como una manera de amarrarles las manos a los operadores encargados de las estrategias clientelares del tricolor.
Llegar hasta finales del próximo año le permitirá al PRI usar a su favor la obra pública, los programas sociales, los proyectos de empleo temporal y hasta la ayuda que se da a la gente que sufre las inclemencias de las lluvias, la sequía y el frío.
Un tercer factor es que existe una alianza entre varios gobernadores priistas de prestarse sus estructuras y recursos para ayudarse a ganar procesos electorales en contra de la oposición.
Particularmente existe esa estrecha relación entre los priistas de Oaxaca y de Puebla. El primero de estos estados, tendrá su proceso electoral en julio y eso le permitirá contar con el apoyo de la estructura tricolor poblana. Y los marinistas para noviembre tendrán la posibilidad de llamar a la solidaridad de otros mandatarios priistas.
Es decir, dejar las votaciones en noviembre de 2010 fue ante todo una decisión maquiavélica de la “burbuja marinista” y sobre todo denota que se aprecia un alto grado de dificultad para ganar las próximas elecciones locales.
Se tambalea dirigente del PT
Mariano Hernández, el dirigente del PT en Puebla, desde hace varios años se está tambaleando en el cargo. Existen versiones que en la dirección nacional de ese partido se ha decidido removerlo, luego de que son más las quejas que los aciertos en la valoración que se ha hecho de este personaje.
Un asunto que se está investigando en torno a la gestión de Mariano Hernández es el destino que se dio a poco más de un millón de pesos que el PT recibió de prerrogativas electorales en 2008, pues los pocos comités municipales que tiene el Partido del Trabajo se han quejado que no reciben apoyo ni para un vaso con agua.
Mariano Hernández fue miembro de la pasada Legislatura local, y se caracterizó por su carácter gris y apegado a los intereses del PRI. Para evitar comprometerse con algo, siempre llegaba a las sesiones del Congreso, pasaba lista y se retiraba.
La reelección de León Dumit
Tal parece que las presiones para sacar una reforma electoral fast track y a modo para el PRI en el Congreso local, no dio tiempo para que los operadores del Poder Ejecutivo hicieran los amarres para que Ricardo Velázquez, el ex consejero jurídico del gobierno del estado, llegará a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia y eso permitió, que el miércoles se permitiera la reelección de León Dumit Espinal al frente del Poder Judicial.
Sin embargo, se sabe que se está trabajando en una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia para que el presidente del Poder Judicial tenga que ser ratificado cada dos años y no cada año, tal como actualmente ocurre.
Se dice que ese proyecto lleva dedicatoria a favor de Ricardo Velázquez para que pueda ser el presidente del TSJ en el proceso de transición del próximo sexenio. ¿Será?