Como ya es tradicional, la última semana de enero se realiza el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza. Este año Felipe Calderón buscó ser optimista ante el duro invierno climático y económico, a la vez de impartir cátedra a sus homólogos del primer mundo, acerca de cómo sortear la grave crisis económica mundial que algunos analistas la comparan con la Gran Depresión de 1929.
Calderón puso como ejemplo el oneroso rescate bancario llevado a cabo en México durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo, con cargo al erario público, del cual ambos fueron coautores: “Es absolutamente importante y urgente ahorrar o limpiar el sistema bancario, ya lo hicimos hace 10 años en México; nos costó 15 o 20 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), pero hoy en día nuestro sistema bancario es realmente sano”, soslayando que los dueños del sistema bancario mexicano resultante son firmas extranjeras.
Como si fuese un experto en el manejo de una crisis de dimensión desconocida, Calderón propuso enfrentar ésta como si se tratase de un partido de fútbol americano: “¿Quién ganará el Supertazón?”, se preguntó, y su respuesta “aldeana” fue que el equipo que mejor se defienda y ataque.
Al participar en la sesión “Los imperativos económicos de América Latina”, coordinada por el ex presidente Zedillo, cuyo descaro le llevó a considerar como una hazaña que el rescate bancario mexicano, equivalente al 20 por ciento del PIB, fuese proporcionalmente mayor al proyectado en Estados Unidos. Calderón se mostró bonachón con su predecesor, ostentándose ambos como “expertos” en lidiar crisis económicas, mediante una receta de socialización de las pérdidas que el mega rescate bancario, a través del Fobaproa primero, y el IPAB después, hizo posible en beneficio sobre todo de los grandes deudores.
El ex presidente aprovechó el momento para formular al presidente Calderón una pregunta personal: “Cuando yo era presidente de México, el hoy presidente Calderón era el líder del principal partido de oposición y era un gran líder de su partido, pero era muy duro, muy difícil. ¿Cómo te sientes haciendo frente a la oposición?”. Respuesta: “Bueno, me siento muy cómodo. Realmente es... bueno, alguien dice que cuando tú estás en la oposición, tú estás en el cielo, cuando tú estás en el gobierno tú estás en el infierno”.
Luego ante tal espectáculo, la Presidencia de la República, a través de un boletín de prensa, señaló como un error de traducción el que Felipe Calderón expresara que estar en el gobierno “es un infierno”, precisando que debía leerse como “tú estás en la tierra, en el suelo”, a pesar de que la traducción distribuida el 30 de enero apuntaba la palabra infierno.
Lejos estamos para compartir el optimismo de Zedillo y Calderón. La cartera vencida en el crédito al consumo llegó en diciembre de 2008 a 41 mil 375 millones de pesos, lo que significó un incremento de 50.3 por ciento con respecto al monto registrado en diciembre de 2007, cuando se ubicaba en 27 mil 514.2 millones, de acuerdo con informes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y del Banco de México (BdeM).
En los créditos personales, el índice de morosidad aumentó de 5.93 a 6.53 por ciento de enero a diciembre del año pasado, según el reporte de la CNBV. En este segmento los bancos con mayores problemas por la falta de pago de sus clientes son Scotiabank–Inverlat, con un índice de morosidad de 12.26 por ciento al término de 2008; Banco Azteca, 12.20; Banamex, 11.73 y Banco del Bajío, 7.13 por ciento.
Además, un renglón que progresivamente eleva su índice de morosidad es el que corresponde a los créditos a la vivienda o hipotecarios, el cual mostró un monto de 10 mil millones de pesos en recursos que los clientes hipotecarios de la banca dejaron de pagar hasta diciembre del año pasado y que representó 3.51 por ciento de la cartera total que dejaron de pagar en este segmento. En suma, como señala Enrique del Val, ante los graves problemas que afronta México: “no se ve un equipo homogéneo con dirección clara. Varios secretarios de despacho parecen no tener la menor idea de cuál es su responsabilidad en el momento crucial que estamos viviendo”.