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Viernes, 6 de febrero de 2009
La Jornada de Oriente - Puebla -
 
 

 A DEBATE  

El dólar... no baja

 

“El Banco de México vendió directamente dólares en el mercado cambiario, su intervención tuvo la finalidad de brindar liquidez y atenuar la volatilidad en el mercado cambiario”
SUSANA RAPPO

Si bien el Banco de México mantuvo la subasta diaria de 400 millones de dólares, ayer esa misma institución vendió directamente dólares en el mercado cambiario. Según su propio comunicado, disponible en su página de internet y difundido por diversos medios de comunicación, su intervención tuvo la finalidad de brindar liquidez y atenuar la volatilidad en el mercado cambiario, ya que después de varios días de subasta, el dólar seguía al alza, ubicándose el interbancario en casi 15 pesos. La operación, calificada como inusual, podría suponer el preludio de un cambio importante en la política monetaria, donde el manejo directo del Banco de México supliría a las libres fuerzas del mercado, es decir, la paridad dejaría de regirse por la oferta y demanda de dólares.

Como lo hemos señalado con anterioridad en este mismo espacio, el tipo de cambio tiene impactos directos sobre todos los precios. Por ejemplo, determina el costo de los bienes y servicios  que comerciamos con el exterior. Si nuestra moneda se devalúa, lo que compramos del exterior se encarece, ya que tenemos que pagar más pesos por cada dólar, abaratándose lo que exportamos y en este caso volviendo más competitivos nuestros productos en el exterior. Sin embargo, en nuestro país tal aseveración debe ser mediada por el hecho de que para exportar se necesita importar, bienes intermedios, que pueden compensar el beneficio que una devaluación tiene sobre los precios de los productos exportados, además de que hoy, en plena crisis mundial, la posibilidad de seguir comerciando los mismos volúmenes de producción se reduce. Otro aspecto de importancia es el hecho de que la paridad peso–dólar incide en el costo de la deuda, a nivel del conjunto de la economía y de los propios particulares. Si una empresa mexicana está endeudada en dólares, la devaluación incrementa inmediatamente su deuda; necesita más pesos para pagar la misma cantidad de dólares. El efecto inmediato de estas situaciones se traduce en incremento inflacionario.

En México, muchas empresas de las grandes, que tienen acceso al mercado financiero internacional, están endeudadas en dólares, porque además las tasas de interés en Estados Unidos son mucho más bajas que en el país. Este esquema funciona mientras exista un dólar barato, aunque la contraparte para un sector de la estructura productiva nacional ha significado su propio desmantelamiento, ya que un dólar barato genera un proceso de sustitución de la producción nacional  por importaciones. En el marco de la apertura comercial y los procesos de liberalización, el gobierno dejó de preocuparse por lo productivo, abocándose al abastecimiento del consumo, sin tener en cuenta que la fuente generadora de riqueza de una economía, con las consecuentes repercusiones en el empleo, sigue estando en la fortaleza de sus actividades productivas.

En los últimos meses la devaluación se volvió imparable, en un entorno de crisis financiera mundial, así como por las acciones especulativas realizadas por los dueños del dinero, que movieron sus capitales hacia el exterior así como la demanda de las empresas endeudadas en divisa extranjera, en un entorno de altas tasas de interés que se mantiene.

Por el momento, las subastas realizadas por el Banco de México no han podido contrarrestar la inestabilidad y la pérdida de una parte de las reservas internacionales, mientras que un sector del aparato productivo nacional está inmovilizado, frente a las instituciones monetarias que se tardan en intervenir más decididamente controlando y fijando la nueva paridad.

 
 
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