El titular de la Secretaría de Gobernación, Mario Montero Serrano, fue el encargado de fijar ayer la postura de la administración que encabeza el priista Mario Marín Torres, sobre el nombramiento del nuevo arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa.
Entrevistado en el marco de la ceremonia para conmemorar la promulgación de la Constitución de 1917, el responsable de la política interior en la entidad expresó que el Poder Ejecutivo local proseguirá con la relación de respeto hacia la iglesia católica y sus jerarcas.
Mario Montero Serrano reiteró que el gobierno estatal es respetuoso de todos los credos religiosos, y consideró que el arzobispo Rosendo Huesca y Pacheco realizó un buen trabajo al frente de la Arquidiócesis de Puebla.