El estado de Puebla tiene un déficit de un millón de toneladas de maíz amarillo que requieren las industrias avícola y pecuaria, por lo que esa cantidad de granos se debe importar de Estados Unidos, manifestó el presidente de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz de México, Efraín García Bello, aunque –agregó– la producción requerida del maíz blanco está aún garantizada.
En entrevista con La Jornada de Oriente, explicó que este año el déficit de maíz amarillo a nivel nacional será de 15 millones de toneladas, lo cual es preocupante porque antes de 2008 sólo se importaban 8 millones de toneladas.
Agregó que lo anterior se debe a que no existe un esquema de planeación por parte del gobierno federal, pues a pesar de que México es el primer productor de maíz blanco a nivel mundial para el caso del maíz amarillo lo tiene que importar de EU.
Criticó que no se busquen las alternativas, tanto a nivel nacional como local, de aumentar la producción del maíz amarillo, ya que de los más de 15 millones de toneladas que se necesitan en el país sólo se cultivan dos.
Con respecto al maíz blanco, García Bello señaló que existe un excedente de 6 millones de toneladas, ya que se producen 22 millones, pero sólo se necesitan 16 millones de toneladas.
Insistió en la falta de apoyos y programas para el cultivo del maíz amarillo porque “se carece de un equilibrio en la producción del maíz amarillo y blanco como es necesario”.
Dijo que hay miles de toneladas de maíz blanco excedentes en Sinaloa y en el Bajío que se “tiran a la basura”, pues no se pueden comercializar “porque las industrias avícola y pecuaria prefieren el maíz amarillo por su bajo costo en comparación con el blanco”, explicó.
Finalmente, el presidente de la Confederación Nacional de Productores dijo que no hay posibilidades de que aumente el kilogramo de la tortilla en la entidad, pues no existe pretexto para que los industriales de la masa incrementen el precio de sus productos, ya que el precio del grano solamente abarca el 25 por ciento del costo total; el resto de los gastos son por el uso de energía.