Dirigentes de las organizaciones Democracia y Sexualidad y Vida Plena interpondrán una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) en contra de la disposición del clero católico de Puebla que prohíbe el ingreso al Seminario Palafoxiano a los aspirantes que resulten positivos en pruebas de detección de VIH.
Restringir que una persona ingrese a un plantel educativo, sin importar que éste sea o no religioso, es un acto de discriminación y segregación que está sancionado por el Ley Federal Contra la Discriminación. Por tanto, la norma del Seminario Palafoxiano de exigir pruebas de VIH a los aspirantes a formarse como sacerdotes es un acto ilegal que debe ser sancionado por las instancias correspondientes.
Es fundamental que se entienda que el cuestionamiento a esa norma del Arzobispado de Puebla no es un ataque al culto católico, sino es la exigencia de que en el estado y en todo el país haya respeto por la legalidad, se combata la discriminación y que todos los ministros de culto –sin importar cuáles sean sus creencias– se ciñan a la legalidad. Todas ellas son condiciones básicas para garantizar la convivencia en las actuales sociedades del país, que son plurales y diversas.
Desgraciadamente, el gobierno federal no tiene conciencia de lo anterior, ya que está permitiendo que el alto clero católico, con un manto de impunidad, se dedique a cuestionar la laicidad del Estado, opine de política y viole normas. Ésa es una actitud que genera altos riesgos para la legalidad en el país.