Sorpresa, simpatía e inconformidad fueron los adjetivos surgidos en el entorno político de esta ciudad tras el presunto ungimiento de la ex delegada en Atlixco de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), Isabel Merlo Talavera, como candidata del Partido Revolucionario Institucional (PRI), espacio que fue literalmente arrebatado a Reyes Hernández Rosas, sindicalista del Seguro Social.
Sorpresa porque incluso a finales de la semana pasada varios priistas locales, acostumbrados a los “remolinos” en vísperas de la nominación de candidatos, lograron acercarse con Reyes Hernández, quien presuntamente tenía “amarrada” la curul vía Comité Ejecutivo Nacional.
Simpatía es la postura de personajes como Héctor Jiménez y Meneses, otro de los frustrados aspirantes, quien durante una entrevista concedida el sábado anterior a un programa de radio dijo que la prioridad era la “unidad” del PRI, y que debido a su “institucionalidad” decidió no registrarse ayer lunes. Incluso, como había anticipado tiempo atrás durante una rueda de prensa, vislumbró con buenos ojos la posibilidad de Merlo Talavera para cubrir las cuotas de género.
Y la inconformidad surgió de Álvaro Morales Méndez, un tercero en discordia, que entrevistado por La Jornada de Oriente mostró molestía por no haber sido tomado en cuenta. “Es más, mucha gente dentro del PRI no tuvo la cortesía de avisarme cómo serían las cosas”. El ex legislador local amenazó con registrarse ayer lunes.
Por otra parte, y semanas atrás, la propia Isabel Merlo, ligada al proyecto político de Javier López Zavala, había consignado la necesidad de que “nuestro candidato resulte originario de la región para que así atienda y legisle en la cámara baja a favor de los habitantes de esa franja”.
Quien pretenda llegar a San Lázaro, añadió, debe ser plenamente registrado en todas y cada una de las mentes de los ciudadanos. “Insisto, es primordial la empatía con la gente a la que se pretende pedir el voto. Para representar hay que conocer, y para conocer hay que sentir, y para que se sienta se debe identificar. Esa identificación a la que me refiero no se logra en meses; para eso se requiere de toda una vida”.
Según la ex funcionaria, “cuento con una trayectoria y hay certeza de que soy de esta región. Mi domicilio será siempre en Huaquechula. Hemos participado desde hace muchos años, y asumo la posición de involucrarnos sin dividir al partido. La gente me conoce y sabe que no cometería el gravísimo error de mezclar los recursos públicos con mis derechos políticos; eso sería poner en riesgo a las instituciones. Sin duda, no habrá motivos para que nadie señale mal uso de las instancias para fines personales”.
Durante una entrevista, la ex delegada dijo ser “respetuosa de la ley porque parte de mi formación política está ligada con el pleno acatamiento a las normas que hoy son contundentes y estrictas, algo que celebro”. La ex presidente municipal de Huaquechula subrayó que en el PRI existen muchas opciones en las cuales se puede confiar.
En diciembre pasado la ex diputada local sentenció que “en sondeos realizados en municipios del Distrito XIII, Isabel Merlo, con el sólo hecho de ser mujer y originaria de esta región, repunta en las encuestas. Esto quiere decir que la ciudadanía me perfila como la mejor opción para ocupar la curul en San Lázaro”.