The Stooges son considerados la banda más representativa del proto–punk, un movimiento musical que antecede al sonido punk. The Stooges se integró en 1967 en la ciudad de Detroit con cuatro amigos que estudiaban juntos en la preparatoria. El grupo originalmente incluía al lánguido cantante Iggy Pop, al bajista Dave Alexander, al guitarrista Ron Asheton y a su hermano Scott Asheton en la batería. La impronta de los Stooges se dio por la actitud que mostraron en el escenario. Ron Asheton y Dave Alexander se pelaron en el último año de su preparatoria y se fueron a Liverpool en búsqueda de sus ídolos, Los Beatles. Nunca llegaron a verlos actuar en vivo, pero estuvieron en el legendario concierto de la agrupación The Who cuando el guitarrista –Pete Towshend– despedazó su instrumento, transformando en un happening violento, el concierto musical. A Pete Townshend se le reconoce desde entonces como el primer rockero que rompe su guitarra en un escenario. Al regresar a los Estado Unidos, los hermanos Asheton integraron la banda The Stooges. Pronto después Iggy Pop sería el primer cantante en realizar un “stage dive”, un clavado desde el escenario, sobre el público, con la expectativa de ser cachado antes de estrellarse en el suelo. Los Stooges lograron conectar el rock pesado y rebelde de bandas inglesas como The Who y The Kinks con el movimiento punk. Romper una guitarra o lanzarse del escenario a los brazos del público todavía caracteriza los conciertos de bandas de punk y de rock alternativo: son medios para demostrar la euforia que desata la música. Durante los tiempos iniciales de los Stooges, entre 1967 a 1971, la banda dio conciertos en lugares reducidos y ante un auditorio tan escuálido como el mismo Iggy Pop. En general fueron mal recibidos y frecuentemente se les abucheó o se les aventó objetos. En Europa lograron un poco más de éxito e incluso inspiraron a nuevas generaciones de rockeros que formarían después parte del aclamado movimiento punk en Londres. Los integrantes de Stooges vivieron el movimiento punk al extremo y todos, menos el guitarrista Ashton, se volvieron heroinómanos con el tiempo. Las drogas y las mujeres finalmente llevaron a la separación de la banda. The Stooges nunca logró el éxito comercial sino hasta el año 2003 cuando volvieron a reunirse. En ese año los organizadores del festival Coachella –responsables de varias reuniones de bandas míticas– los convencieron para que se vuelvan a presentar juntos y a partir de entonces The Stooges inició una extensa gira grabando su primer álbum después de casi 30 años. El año pasado, en una entrevista que le realice a Ron Asheton para la revista R&R, él declaró que estaba profundamente sorprendido de tener miles de fans y sobretodo asombrado que la gente que se reunía en los estadios para oír los conciertos de Stooges coreaba las canciones. Asheton me dijo que no había comparación entre la respuesta del público en los inicios de la banda con las últimas presentaciones. El mundo se había tardado en entender su propuesta y en darles el debido reconocimiento. Durante el periodo inactivo de los Stooges, Ron Asheton colaboró en algunos proyectos rockeros y se dedicó principalmente a la pintura; vivió lejos de los reflectores y mientras él se aislaba su música ganaba público. La revista Rolling Stone le dio a Asheton la posición número 29 de los 100 mejores guitarristas del mundo. The Stooges, en este año, están nominados para ingresar al Salón de la Fama del Rock’n Roll. Pero Ron Asheton disfrutó muy poco tiempo de este éxito inesperado: el 6 de enero del presente año la policía descubrió su cuerpo sin vida, en su casa de Ann Arbor, Michigan. Según el reporte oficial, Ashton llevaba varios días muerto por causa de un infarto cardiaco.