El pueblo tlaxcalteca es heredero de una riqueza política invaluable que debemos reivindicar en estos tiempos de crisis económica, política y social: el senado tlaxcalteca. Los jefes de Tepeticpac, Ocotelulco, Tizatlán y Quiahuixtlán resolvían asuntos comunes por medio del consenso, el acuerdo y el pacto porque estaban unidos en lo fundamental y se respetaban en la diferencia.
De esta manera, Tepeticpac, por su fortaleza arquitectónica, servía de refugio en caso de guerra; Ocotelulco concentró la actividad comercial convirtiéndose en el centro económico más importante; el señorío de Tizatlán destacó por su actividad administrativa y Quiahuixtlán se distinguió por ser el centro de la creatividad artística.
Hoy, Tlaxcala exige de todos los individuos el compromiso de consolidar y proteger las libertades y derechos por las que tantas generaciones de mexicanos, y tlaxcaltecas en particular, hemos luchado y que desgraciadamente se... (+)