Iomenzamos 2009 con oscuros augurios de profundización de la crisis económica, con la intensificación del genocidio palestino por parte del gobierno israelí, con un aumento más de los combustibles, con los primeros muertos del año, fruto de la inseguridad y la violencia sin control que se alienta como argumento para el endurecimiento de un régimen autoritario; con un presupuesto aprobado que una vez más privilegia a los que más tienen en detrimento de los que menos tienen; y todo ello en medio de un discurso vacío de que todo está bien en México, que la crisis tiene su origen en causas que escapan a nuestro control, que es momento de unidad, de aguantar, de ser optimistas, etc.
En medio de este contexto, todavía queda espacio para enumerar más acontecimientos nefastos que se instalan subrepticiamente, pero que son tal vez más graves que los que los medios nos presentan, como es el hecho de que a partir del 1 de enero.. . (+)