El coordinador de diputados del Partido Acción Nacional (PAN), Eduardo Rivera Pérez, reprochó a sus homónimos del Revolucionario Institucional (PRI) que la presidencia de la mesa directiva del Congreso local no es rotativa, para ceder la presidencia a los partidos de oposición, lo que implica que el Cuarto Informe de Labores del gobernador Mario Marín Torres será contestado, nuevamente, por un priista.
Ante ello, anunció que realizarán nuevamente, y después de un año que el acuerdo fue desechado por la mayoría tricolor, un punto de acuerdo y petición formal para que la directriz sea encabezada como estaba previsto al inicio de la LVII Legislatura.
“Me parece que es tiempo de dar a Puebla un viso de modernidad y de democracia. Si en otros estados las mesas directivas son rotativas, por qué en la entidad no. Me parece que hay madurez en la ciudadanía para que el informe pueda ser contestado por un diputado de oposición”, acotó el legislador panista.
Y es que el 11 de enero de 2008 el coordinador de diputados del PRI, José Othón Bailleres Carriles –durante la primera junta previa al primer periodo de sesiones del Poder Legislativo–, rompió el acuerdo al que habían llegado los legisladores para que en los dos años venideros un miembro de la oposición pudiera responder el informe de labores del gobernador Mario Marín Torres y ser los presidentes de la mesa directiva del Congreso del estado.
Al respecto, Rivera Pérez puntualizó que sus compañeros legisladores omiten la pluralidad de opiniones en el Poder Legislativo, lo que “restará seriedad, análisis y discusión” a las críticas que deberán hacerse al Cuarto Informe de Labores del titular del Ejecutivo.
Destacó que de haber cumplido el acuerdo de hace un año, “la dinámica habría sido diferente”. Sin embargo, refirió que el pacto será nuevamente violado y la mesa directiva será presidida por otro priista.