El embarazo es tiempo de fecundación, desarrollo, maduración del producto de la gestación; se da cuando millones de espermatozoides móviles son expulsados por el hombre en la cópula; viven sólo 72 horas; ascienden en tumulto al cuerpo uterino, se disparan por los túneles sin fin de las trompas; sólo uno logra unirse en el tercio externo con el único óvulo que expulsó la mujer en el día 14 después de menstruar, que vive sólo 24 horas; hacen singamia, intercambian cromosomas. El embarazo, una unión de células reproductivas, es un acto involuntario, espontáneo, inusual, fortuito en tiempo y forma, nada fácil; incluso la palabra embarazo no se interpreta llanamente; tiene origen oscuro; indica lazo que estorba, mujer en cinta, en dificultad, persona encogida, carente de soltura, impedida, estorbada. El embarazo puede ocurrir cuando la mujer cumple 12 a 18 años a partir de su primera menstruación o menarca; termina cuando las menstruaciones desaparecen o menopausia, de los 35 a 55 años.
El embarazo dura nueve meses contados a partir de la última menstruación. En ese tiempo, el cuerpo se modifica para nutrir y formar al producto gestante. Aparecen hormonas progestágenas, estrógenos, gonadotropina coriónica; aumenta su metabolismo a favor de la fase anabólica para aportar hierro, nitrógeno, fósforo, calcio, al producto; ingurgita sus glándulas mamarias, crecen los pezones, el útero aumenta de tamaño; disminuye el sistema inmune de defensa celular para no destruir proteínas extrañas del padre. Conforme el útero crece estanca la circulación venosa de las piernas, con el plexo hemorroidal comprime ureteros, vejiga; las hormonas relajan el útero, ureteros, vejiga; hay glucosuria y aminoaciduria. El embarazo es lábil ante las infecciones que tienen mayor impacto porque proporciona un ambiente favorable al desarrollo de agentes patógenos: el síndrome Torch, que involucra al parásito Toxoplasma gondii; al virus Rubi, causal de rubéola, y a los virus Herpes: CitoMegalo y Simplex 1–2. Otros más asociados al riesgo del embarazo son el virus Parvo B 19, el virus Papiloma 6–11, el virus Morbili, causal de sarampión, los virus hepatitis B y E. Enterobacterias cercanas a la vagina se suman al grupo como Escherichia coli, Staphylococcus saprophyticus, Streptococcus del grupo B, Klebsiella pneumoniae, Proteus mirabillis. Otras más que son propias de la vagina como Gardnerella vaginalis, Chlamydia trachomatis. Finalmente el hongo Cocidioides inmitis.
En 18 años que llevo participando en La Jornada he descrito ya estos agentes; el éxito es verlos grupalmente; imagino un médico o una embarazada que al leer estas líneas despierten su interés por asuntos tan dispares de un futuro deseable de salud para madres y productos, lo que este humilde colaborador consideraría una fortuna.
El síndrome Toech inicia con Toxoplasma gondii, parásito que infecta por ingerir oocistes de materia fecal de gato o carne cruda. Le sigue rubéola congénita que infecta por vía respiratoria de niños que la padecen emitiendo el virus Rubi. Los virus Herpes simplex 1–2, y Cito–mégalo llegan por contacto directo manual o sexual. Son sindrómicos porque dañan al igual, entran a la circulación llegan hasta el feto, lo infectan, siendo afines al sistema nervioso lo dañan. En el primer trimestre inducen aborto. En el segundo causan malformación congénita grave. En el tercero alteran la vida de relación causando ceguera, sordera, demencia. Todos debiéramos saber qué posibilidad hay de que las gestantes enfermen a sus hijos; exigir un esquema diagnóstico de Torch.
El virus Parvo B19 causa en niños eritema infeccioso, infecta por vía respiratoria a embarazadas que convive con ellos, sufrirá aborto en el 1er trimestre, en el 2º trimestre causa al feto hidropesía, anemia y muerte.
El virus del Papiloma humano 6–11 es de transmisión sexual común, el embarazo favorece su réplica, entorpecer el parto e infecta al producto.
El virus Morbili del sarampión causa en embarazadas aborto y parto prematuro.
El virus hepatitis B, adquirido en embarazo, da cronicidad, carcinoma hepático, al infectarse el feto en el futuro también sufrirá carcinoma.
El virus hepatitis E en el embarazo causa elevada mortalidad materna.
Las enterobacterias afectan vías urinarias por la cercanía rectovagina invadiendo uretra, vejiga y ureteros, afecta más a la madre.
Las bacterias de vagina Gardnerella vaginalis, Chlamydia trachomatis, en el embarazo, se asocian a ruptura prematura de placenta, parto prematuro, bajo peso al nacer.
La cocidioidomicosis la causa un hongo profundo, común en la frontera México–EU, en los valles de Tecomán, Apatzingán, Arcelia; se le relacionada con perros bóxer y doberman, es una enfermedad pulmonar primaria que disemina a órganos profundos; las mujeres embarazadas enfermas en el tercer trimestre evolucionan de manera mortal.
Es posible que poco de lo aquí relatado tenga expresión clínica cotidiana, los médicos debemos considerarlas al valorar embarazadas, será así tranquilo el proceso reproductivo si se han considerado las infecciones y embarazo.